España podría convertirse en uno de los principales polos europeos de centros de datos impulsados por la expansión de la inteligencia artificial, tras una esperada inversión superior a 80.000 millones de euros en la próxima década, lo que podría traducirse en un impacto económico potencial de hasta 222.000 millones.
Según un informe de Arcano Research, actualmente el país representa en torno al 2 % del PIB mundial, mientras que su capacidad de centros de datos supone apenas el 0,5 % del global total.
Las proyecciones apuntan a que la inversión en nuevas infraestructuras podría aportar hasta un punto adicional de crecimiento anual del PIB en escenarios conservadores, además de generar alrededor de 600.000 empleos acumulados en actividades de construcción, operación y servicios asociados.
El estudio señala asimismo que España podría convertirse en un ‘hub’ europeo gracias a que cuenta con un 75 % de energía generada libre de CO2, precios competitivos y una matriz energética diversificada.
Además, indica que los principales ‘hubs’ europeos tradicionales (Londres, París, Ámsterdam, Dublín y Fráncfort) están saturados por restricciones de suelo, red eléctrica y regulación, mientras que España dispone de mayor disponibilidad de terreno y elevada conectividad global.
Sin embargo, el informe advierte de que los plazos actuales para la obtención de permisos necesarios para la construcción de centros de datos se sitúan en torno a cinco años, frente al objetivo oficial de 14 meses, y que las limitaciones de la capacidad de la red eléctrica reducen el potencial de crecimiento del sector.
En este contexto, Arcano Research señala que si España actúa con rapidez puede consolidarse como el ‘hub’ digital del sur de Europa, porque, de lo contrario, seguirá dependiendo de la capacidad digital desarrollada en otros países.


