España quiere reabrir el debate europeo sobre el cambio de hora obligatorio en verano e invierno con vistas a hallar una solución alternativa de «consenso», al considerar que la evidencia de que esa medida genera ahorros energéticos es «cada vez más tenue», según ha afirmado este lunes el secretario de Estado de Energía de España, Joan Groizard. Sin embargo, ese debate se abriría sin conocer, según Groizard, que horario es mejor, el de invierno o el de verano, «porque habría que consultar a los diferentes sectores» y poner de acuerdo a los 27 países de la Unión Europea.
«Creemos que es importante reabrir el debate para encontrar una solución que funcione lo mejor posible», ha dicho el secretario de Estado a su llegada al Consejo de ministros de Energía de la UE en Luxemburgo, reunión en la que España ha introducido un punto de debate sobre el cambio de hora.
Para Groizard «la evidencia de que eso genere ahorros energéticos es cada vez más tenue, el sistema energético está cambiando mucho», mientras que cada cambio de hora, como el que se producirá a finales de octubre, «nos afecta a todos, nos trastoca las agendas, los ciclos diarios».
El Gobierno quiere acabar con el cambio horario, pero desconoce cuál sería mejor para España, si el de verano o el de invierno
Preguntado por EFE, el titular español no ha definido cuál sería la solución ideal para España, pues será necesario escuchar a diferentes sectores y áreas geográficas; y ha abogado por «ir coordinados» entre los Veintisiete.
«Necesitamos una respuesta europea. El Parlamento Europeo ya se posicionó en su momento a favor de dejar de cambiar el horario en verano y en invierno», ha recordado Groizard, quien ha pedido avanzar con el «máximo consenso» entre los Estados miembros.
Modificar la obligación de cambiar la hora dos veces al año, regulada por normativa comunitaria, es un debate recurrente en la Unión Europea, que ha abordado el asunto en numerosas ocasiones en la última década, pero sin llegar nunca a reformar el reglamento.
En 2018, el Ejecutivo comunitario entonces presidido por Jean-Claude Juncker planteó acabar con el sistema de cambio bianual, vigente en la UE desde 1980 para armonizar las prácticas del mercado único.
Una consulta pública en la que participaron 4,5 millones de ciudadanos europeos respaldó alterar el régimen con un 84 % de apoyo y el Parlamento Europeo se mostró a favor de acabar con el cambio.
Entre los países, el asunto sólo se ha debatido de manera informal o en grupos de trabajo en varias ocasiones desde entonces, pero sin llegar nunca a dar el paso para modificar la normativa, cuestión que ahora quiere resucitar España.
El tema entrará en la agenda de los ministros de Energía en el consejo de este lunes, pero sólo con la idea de escuchar distintos puntos de vista y no como debate legislativo.
