El consejero delegado de Banco Sabadell, César González-Bueno, ha cuestionado que si la opa fructifica el Ejecutivo español de turno diera el visto bueno sin más a una fusión entre BBVA y Banco Sabadell.
«Cataluña es actualmente el lugar donde se ganan o se pierden elecciones», ha asegurado en relación al peso de esta comunidad en el conjunto de España.
El directivo ha subrayado que Banco Sabadell representa «algo muy importante» para partidos de todo tipo de color político en Cataluña y ha recordado la oposición social «muy fuerte» que ha generado esta opa.
Igualmente ha asegurado que, con el actual precio de la opa, el BBVA tiene probabilidades «muy bajas» de superar el 50 % del accionariado del Sabadell.
En una conferencia con inversores organizada por Bank of America en Londres, González-Bueno ha opinado que la situación del BBVA, como banco ofertante, es actualmente «muy compleja», porque el precio ofrecido resulta insuficiente para los accionistas.
El directivo ha argumentado además que, en el caso de que consiguiera entre el 30 % y el 50 % del capital, se generarían «enormes problemas», porque debería luego lanzar una segunda opa por el resto del capital «a un precio igual o superior» al original y eso dejaría a los accionistas que aceptaron el primer canje fuera de la segunda oferta y a expensas de una ampliación de capital.
En este sentido, ha subrayado que BBVA tiene una «gran presión» derivada de todas estas incógnitas de la opa.
Al igual que en los últimos días, González-Bueno ha reiterado que la oferta de BBVA «infravalora significativamente» a Banco Sabadell y que ha empeorado desde que se anunció en 2024.
El Sabadell defiende que su capacidad de generar dividendos es superior a la del BBVA
El directivo también ha vuelto a defender el futuro en solitario del Sabadell y que su capacidad de generación de dividendos es superior a la de BBVA.
Ha argumentado que el Sabadell es el banco europeo que ha tenido mejor rendimiento en los últimos años y que opera en un mercado, el español, que crece de forma «saludable».
Al mismo tiempo, ha vuelto a poner en cuestión las sinergias estimadas por BBVA en caso de una hipotética fusión con Banco Sabadell.
Ha comentado, en este punto, que BBVA da por supuesto que la fusión se autorizaría en el «nanosegundo» posterior a los tres años de veto impuestos por el Gobierno, pero la realidad, según el directivo, es que el calendario se alargaría y que, en cualquier caso, no habría sinergias hasta lograr dicha fusión y despedir a unas 4.000 personas.


