El presidente de Unicaja, José Sevilla, ha anunciado que no optará a continuar en su puesto a partir del próximo abril, fecha en la que procedía abordar su continuidad en el cargo, según han informado a EFE fuentes financieras.
Este responsable no ejecutivo del banco con sede en Málaga ha comunicado su decisión de no presentarse a esa renovación, aunque se mantendrá hasta entonces en la Presidencia, a la que accedió el 5 de abril de 2024.
Su llegada a Unicaja se planteó con el objetivo de cerrar definitivamente la crisis de gobernanza que había vivido este banco cotizado en los años anteriores, tras su fusión con Liberbank.
Unicaja ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que, «en el marco de la Política de Sucesión de Unicaja, el presidente del consejo de administración, José Sevilla Álvarez, ha comunicado al consejo que agotará su mandato y que no optará a la reelección, por lo que cesará en el cargo al finalizar la próxima junta general ordinaria de accionistas».
Aunque hasta entonces Sevilla seguirá ejerciendo, «con toda su amplitud, sus funciones», el consejo de administración ha reconocido y agradecido «los valiosos servicios que desde su designación viene prestando a la sociedad».
Activada la sucesión en Unicaja
Unicaja ha explicado que la comunicación efectuada por José Sevilla «permite afrontar adecuada y ordenadamente el proceso sucesorio y, para ello, conforme a lo previsto en la política antes referida, se ha acordado activar el Plan de Sucesión para la selección de la nueva presidencia».
Sevilla, que fuera consejero delegado de Bankia, accedió a la Presidencia como consejero independiente y supuso entonces culminar la reestructuración de la cúpula de la entidad tras hacerse efectiva la renuncia presentada por su antecesor, Manuel Azuaga, a sus cargos de presidente y consejero.
La junta general ordinaria de accionistas de Unicaja que ratificó en abril de 2024 el nombramiento de José Sevilla como consejero independiente fue la primera junta de esta entidad con Isidro Rubiales como consejero delegado y transcurrió sin sobresaltos.
Fue así a diferencia de lo ocurrido en marzo de 2023, cuando la mayoría de accionistas, con la Fundación Bancaria Unicaja a la cabeza, votaron en contra de la ratificación de dos consejeros independientes, decisión que resultó clave para que el denominado ‘bloque malagueño’ se hiciera con el control de la entidad financiera.
Sevilla relevó en la presidencia a Azuaga, que presentó su renuncia en noviembre de 2003, tras siete años al frente de la entidad, de la que había tomado el mando Rubiales en septiembre de 2023, en sustitución de Manuel Menéndez.
