El banco más grande de Estados Unidos, JPMorgan Chase, obtuvo entre enero y junio un beneficio neto de 37.647 millones de dólares -unos 33.000 millones de euros- un 27 % más que en el mismo periodo del año anterior, según ha informado este martes la entidad estadounidense.
Hasta junio, los ingresos alcanzaron los 107.183 millones de dólares, un 17 % más que en el mismo periodo de 2025.
En un comunicado, el presidente y consejero delegado, Jamie Dimon, destaca los «sólidos resultados financieros del segundo trimestre, en el que el beneficio neto alcanzó 16.900 millones de dólares, un 41 % más que en el segundo trimestre de 2025.
Dimon menciona también la «notable resiliencia» de la economía estadounidense, en la que sobresalen la inversión empresarial y de capital respaldada por factores como la IA, los estímulos fiscales y los beneficios de una regulación más eficiente.
No obstante, el banquero advierte de «diversos riesgos que se desplazan bajo la superficie como placas tectónicas», entre las que apunta a las tensiones geopolíticas y los conflictos bélicos, la inflación persistente y los elevados déficits fiscales a nivel mundial.
Los gastos distintos de intereses de JPMorgan ascendieron a 27.300 millones de dólares, un aumento del 15 % impulsado principalmente por mayores costos de remuneración —incluida la retribución vinculada a los ingresos y el incremento de la plantilla de primera línea-, así como por mayores gastos de corretaje y comisiones de distribución, gastos de marketing, tecnológicos y de ocupación.
