La agencia de medición de riesgo Standard & Poor’s (S&P) ha elevado la calificación de la Junta de Andalucía de A- (notable bajo) a A (notable medio) con perspectiva estable, lo que la sitúa al mismo nivel que la Comunidad de Madrid y un nivel por debajo de la del Tesoro Público. Mientras tanto, la última vez que S&P evaluó a Cataluña la calificó con un B+, bono basura, y desde el año 2018 no hace cobertura de la deuda catalana, incapaz de financiarse en el los mercados y ha tenido que recurrir en los últimos 14 años, es decir, desde el año 2012, al fondo de rescate autonómico (FLA), siendo la que más dinero ha solicitad y la debe que más debe al resto de España.
S&P cuando fijó la calificación de la deuda catalana en B+ añadió que eso supone estar cuatro escalones por debajo del bono basura y tener la misa nota que Kenia o Ruanda. Un hecho que según apuntaba entonces S&P, refleja «sus propias debilidades crediticias», y contrastaba, según reconocía la misma agencia, con «el reciente fortalecimiento de la economía española». Además, señalaba igualmente que el rating de Cataluña era el más bajo «que hemos asignado nunca a nivel regional».
Lo único que ha conseguido Cataluña colocar de deuda entre inversores privados en estos últimos 14 años se eleva a 292,75 millones de euros de deuda para financiar el déficit excesivo en el que incurrió en 2024, eso sí, como compradores de esa deuda solo se han prestado a ello tres entidades financieras en una operación firmada el pasado 4 de abril.
Pésima situación de la deuda catalana y rescate y perdón de Sánchez a cambio de los votos de los independentistas
Tal es su pésima situación de endeudamiento que el Gobierno de PSOE-Sumar con el dinero de todos los españoles ha acudido a su rescate, con una financiación a la carta, que la candidata socialista a la Junta de Andalucía, la exministra de Hacienda María Jesús Montero, define como «singular», pero que no es otra cosa que el perdón fiscal a los que no cumplen, eso sí, a cambio de que Sánchez siga en la Moncloa e Illa en el Palau de la Generalitat con los votos de los independentistas de ERC y Junts.
La deuda catalana perdonada no desaparece por arte de magia, sino que la asumen todos los españoles y que la pagarán con sus impuestos, un dinero que no se dedicará ni a la sanidad ni a la educación pública española ni a la dependencia y otras áreas del estado del bienestar, de que hace alarde la izquierda española, pero que sacrifica con sus intereses partidistas.
Mientras tanto, sin ayuda ninguna del Gobierno de Sánchez, Andalucía y Madrid mantiene un alto grado de solvencia ante los inversores, lo que le permite a ambas comunidades gobernadas por el PP financiarse a buenos precios en los mercados.
Segunda subida de nota de Andalucía de S&P desde 2023
Es la segunda vez que esta agencia eleva la calificación crediticia de Andalucía desde 2023, que ha pasado de BBB+ a A con perspectiva estable, calificación que no tenía desde 2012.
Según la propia agencia internacional de ‘rating’, esta mejora de la calificación crediticia de la Junta de Andalucía se debe al resultado presupuestario de 2025, que ha sido más positivo de lo que la agencia había estimado inicialmente.
Los resultados presupuestarios de los próximos años contribuirán, según Standard & Poor’s, a seguir reduciendo por encima de lo previsto el nivel de deuda, sin que ello afecte a la posición de liquidez de la Junta de Andalucía.
La agencia ha explicado que las posibles tensiones presupuestarias producidas por las inundaciones se compensarán con un aumento de los ingresos corrientes, con el uso de los superávits acumulados de ejercicios anteriores, así como con el apoyo de la Unión Europea, lo que evitará que aumenten las necesidades de endeudamiento.
S&P ha valorado el «compromiso» de Andalucía con la estabilidad presupuestaria
Según ha asegurado la Junta este domingo, Standard & Poor’s ha valorado el «compromiso» de Andalucía con la estabilidad presupuestaria y la sostenibilidad financiera.
La agencia ha destacado además que la comunidad cubrirá en 2026 sus necesidades de financiación sin recurrir a los mecanismos estatales de apoyo a la deuda.
Asimismo, ha subrayado el «éxito» de las últimas emisiones de deuda pública, que han consolidado a Andalucía como el segundo mayor emisor de bonos entre las comunidades autónomas.
Este incremento de la calificación crediticia que otorga Standard & Poor’s se produce poco tiempo después de que las agencias Moody’s y DBRS aumentaran también el rating de Andalucía y lo colocaran al mismo nivel que el Tesoro Público por primera vez en la historia.
