PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
El expresidente de Ausbanc, Luis Pineda (d), en el banquillo de la Audiencia Nacional. EFE/Javier Lizón/POOL

La esposa de Pineda y exdirectivos de Ausbanc niegan que extorsionaran a bancos

La exdirectora de los Servicios Jurídico de la asociación María Manuela Mateos ha negado que Pineda le hubiera dado instrucciones para extorsionar a entidades financieras

La esposa del presidente de la Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios (Ausbanc), Luis Pineda, así como su exadjunto a la Presidencia y su exjefa de servicios jurídicos han negado en el juicio que usaran esta organización para extorsionar a bancos y empresas.

La Audiencia Nacional ha reanudado este miércoles el juicio a Luis Pineda, al secretario general de Manos Limpias, Miguel Bernad, y a otros ocho acusados, por los que los dos primeros se enfrentan a peticiones del fiscal de casi 25 y 118 años de prisión, respectivamente,

Están acusados de extorsionar a bancos, cajas de ahorros y empresas a cambio de importantes cantidades de dinero para no publicar informaciones desfavorables y para retirar acusaciones en causas judiciales como la seguida contra la infanta Cristina en el caso Nóos.

La esposa de Pineda, María Teresa Cuadrado, que fue directora general de Consumo de la Comunidad de Madrid entre 2001 y 2003, para quien el fiscal pide 21 años y once meses de prisión, ha recordado que en Ausbanc era la coordinadora de los servicios jurídicos de Madrid desde 2009.

Ha añadido que también coordinó la elaboración de los informes trimestrales de Ausbanc de consultas y reclamaciones de servicios bancarios y financieros, que denominaban ITCRAS, entre 2009 y 2016.

Según el fiscal, los ITCRAS eran uno de los elementos usados por Ausbanc en su estrategia para presionar a los bancos para que los compraran, además de instarles a llegar a acuerdos para la resolución de conflictos ligándolos con convenios publicitarios para que se anunciaran en los medios escritos de la asociación.

María Teresa Cuadrado ha recordado que los ITCRAS comenzaron a elaborarse para que los tuvieran los responsables de las delegaciones de Ausbanc repartidas por toda España, pero terminaron teniendo interés para las entidades bancarias, ya que eran muy útiles por los datos que contenían.

Pero ha asegurado que ella no decidía a qué entidades se les ofrecían los ITCRAS y que no participó en ninguna de las negociaciones llevadas a cabo por su marido con bancos y cajas.

Ha recordado que en las reuniones que mantenían periódicamente los directivos de Ausbac nunca se habló de estrategias de coacción a estas entidades. “Eran para tomar decisiones del día a día no para presionar a nadie”, ha dicho.

También ha declarado el adjunto a la Presidencia de Ausbanc en la época de los hechos, Ángel Garay Echevarría, que se enfrenta a una petición de la Fiscalía de 32 años y cinco meses de cárcel.

Ángel Garay ha negado también que Ausbanc hubiera diseñado una estrategia para chantajear a las entidades bancarias y ha recordado que muchas de ellas preferían negociar con la asociación soluciones extrajudiciales para no llegar a juicio.

En todo caso ha asegurado que desde que se incorporó en 2005 en Ausbanc nunca cobró comisiones por convenios de publicidad con dichas entidades.

Ha recordado que en 2015 remitió una carta a un directivo del BBVA para ofrecerle que Ausbanc no formularía preguntas en la junta de accionistas del banco sino que lo haría en privado si la entidad dejaba de boicotear un acto que la asociación estaba preparando con el embajador de España en Venezuela en su expansión por América.

Pero ha asegurado que no fue para chantajear a la entidad. “Les dije que la mala relación que teníamos en España -Ausbanc era muy critica con la gestión del entonces presidente del BBVA, Francisco González- no debía trasladarse al exterior por el interés de España y de los empresarios españolas”, ha comentado Garay.

Ha añadido que al no tener respuesta escribió otra carta a Francisco González con las preguntas y poco después el BBVA les contestó por escrito. “Y no se quejaron de que yo estuviera amenazando o coaccionando”, ha comentado.

Por su parte la exdirectora de los Servicios Jurídico de Ausbanc María Manuela Mateos ha negado que Pineda le hubiera dado instrucciones para extorsionar a entidades financieras.

“Si me lo hubiera pedido me habría negado por principios porque soy honesta y no una delincuente y no tengo ni la capacidad ni el carácter para intimidar a los grandes despachos de abogados de los bancos”, ha recalcado.