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Pedro Sánchez no tiene ningún problema de apoyarse en separatistas y proetarras con tal de seguir apoltronado en La Moncloa.

La lesgislatura de Sánchez, sostenida por separatistas y proetarras

El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, asegura haber “constatado” este miércoles en los encuentros mantenidos con los portavoces de ERC y EH Bildu la “buena disposición” de ambas formaciones al diálogo y a la negociación con el Gobierno y a “mantener la estabilidad de la legislatura”.

Fuentes de la Vicepresidencia segunda del Gobierno así lo han expresado tras las reuniones mantenidas hoy por Iglesias con el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, y posteriormente con su homóloga de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, y el diputado Oskar Matute, en el contexto de la búsqueda de apoyos a los presupuestos de 2021.

Es decir que el Gobierno de España, presidido por Pedro Sánchez, se apoyará para seguir en los que no creen en España, los separatistas republicano de ERC, y los separatistas de extrema izquierda y proetarras de EH Bildu. Todo ello con la peor crisis económica y sanitaria de la historia moderna de España, donde ni se puede investigar la gestión de la crisis de la COVID-19 y donde cientos de miles de trabajadores, autónomos y empresarios han perdido su trabajo, sus negocios o sus empresas. Eso sí, la ley de Memoria Histórica, que lo único que hace es romper el consenso del 78, recibe millones de euros para su implantación.

Las víctimas, indignadas

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) ha considerado “indigno y humillante” que el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, se reúna con EH Bildu para negociar los Presupuestos de 2021 porque, a su juicio, supone “blanquear” a una formación que “aún justifica los crímenes de ETA”.

Covite ha rechazado este miércoles la reunión de hoy de Iglesias con la portavoz de EH Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, en un comunicado en el que su presidenta, Consuelo Ordóñez, critica a Unidas Podemos por “intentar unir al proyecto político del Gobierno a la única formación que sigue justificando la violencia terrorista”.

Tilda de “muy grave” que se dé “carta de normalidad” a una coalición que “mantiene vivo el discurso totalitario y excluyente de ETA” y censura la disposición del ejecutivo a negociar los presupuestos generales del Estado cuando, según dice, “la condición” puesta por EH Bildu es “solucionar la política penitenciaria”, que equivale a “excarcelar a los etarras presos”.

“El derecho de las víctimas a la justicia no puede ser la moneda de cambio para obtener apoyos” a las próximas cuentas públicas, ha advertido Ordóñez, quien advierte que pactarlos “supondría un paso más en el blanqueamiento del brazo político de ETA”.

Ha rogado al Ejecutivo español que no lo haga porque EH Bildu “no es una formación política democrática” y “ayudarla” a “asentar esa normalización que tanto desea” implica “consolidar su impunidad” respecto a sus responsabilidades en ETA”.

Ordóñez ha opinado que eso también va en contra de “impedir la necesaria lucha contra la radicalización violenta ultranacionalista que se da en el País Vasco y Navarra”, donde, según ha afirmado, se han celebrado a lo largo de este año “diez homenajes públicos a etarras”.