La Sareb, el ‘banco malo’ objeto de deseo de Unidas Podemos
Nadia Calviño, la vicepresidenta de Asuntos Económicos, ha conseguido el control en la Sareb con compras a pequeños accionistas, aunque se desconoce el alto precio que ha tenido que pagar. La gran banca, por el contrario, se resiste a vender.

La Sareb, el ‘banco malo’ objeto de deseo de Unidas Podemos

19 septiembre, 2022
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Actualizado: 20 septiembre, 2022 0:28
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El Congreso debate este martes la propuesta de Unidas Podemos para modificar el régimen jurídico de la Sareb, la sociedad que gestiona los activos inmobiliarios traspasados por la banca en 2012, y convertirla en un ente público y destinar las viviendas que conserva al alquiler social. El problema jurídico, al margen del Congreso, es que en el capital del conocido ‘banco malo’ hay una buena parte de sus acciones en manos de bancos privados que se niegan a vender su participación al Estado. El primer accionista privado de la Sareb es el Banco Santander, que posee un 22,21%, seguido de CaixaBank, con el 12,24% y el Sabadell, con el 6,61%. El Gobierno ha logrado comprar pequeñas participaciones y situarse en el 50,14%, que le da el control, pero, sin duda, la banca privada no arrojará la toalla y defenderá sus intereses y los de sus accionistas.

La iniciativa forma parte de una proposición no de ley presentada recientemente por el socio de gobierno del PSOE y con ella se modificaría la Ley 9/2012, de 14 de noviembre, de reestructuración y resolución de entidades de crédito; y la Ley 11/2015, de 18 de junio, de recuperación y resolución de entidades de crédito y empresas de servicios de inversión.

Asimismo se modificaría el Real Decreto 1559/2012, de 15 de noviembre, que establece el régimen jurídico de las sociedades de gestión de activos, para cambiar el objeto social de la Sareb, que pasaría a ser una entidad pública con el objetivo de garantizar el derecho a la vivienda con duración indefinida.

También para poder «fiscalizar y controlar adecuadamente» la entidad.

Una vez que el Estado tome el control se creará un organismo que permitirá el seguimiento de su actividad y la comprobación del cumplimiento de sus objetivos, más allá de los órganos de control de la sociedad.

Sareb debe ser transparente -se defiende en la propuesta- por lo que es «imprescindible» que se conozcan los activos que tiene en propiedad, así como los inmuebles y suelos pagados «con dinero público».

Otro de los objetivos de la propuesta es dar acceso a la vivienda a los más vulnerables mediante alquileres sociales vinculados al nivel de ingresos, que podrían alcanzar un precio máximo de 300 euros mensuales y un mínimo de 100 euros.

También se suspenderán de forma indefinida los procedimientos de desahucio con objeto de que los servicios sociales puedan ofrecer soluciones a las personas que habiten viviendas propiedad de Sareb y no tengan alternativa habitacional.

La iniciativa también prevé convertir los 72 millones de metros que la sociedad posee en desarrollo y finalista en vivienda pública destinada a alquiler social, así como desarrollar una estrategia de inversión en energías renovables e implementar iniciativas vinculadas al desarrollo rural y la fijación de población al territorio en el suelo rústico de que dispone.

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