La inflación interanual en Alemania se situó en septiembre en el 2,4 %, la segunda subida consecutiva tras el primer repunte del año al 2,2 % en agosto y después del 2 % de junio y julio, ha informado este martes la Oficina Federal de Estadística (Destatis), que confirma así las cifras publicadas a finales del mes pasado. Esa subida de precios en la primera economía del euro reduce la posibilidad de una bajada de tipos de interés del BCE, al superar ya significativamente el objetivo del 2%, y Alemania, no es el único país con ese problema en los precios. En España, la inflación roza ya el 3%, según el dato adelantado por el INE de ese mes.
«Tras el descenso del alza de precios desde principios de año, la tasa de inflación aumentó ahora por segundo mes consecutivo», ha señalado la presidenta de Destatis, Ruth Brand.
Los servicios siguieron encareciéndose por encima de la media, a lo que se sumó que la caída de los precios de la energía se debilitó considerablemente y tuvo un efecto menos moderador sobre la inflación que en el pasado reciente.
Respecto al mes de agosto, la inflación en Alemania subió el 0,2%
Respecto a agosto, el índice de precios al consumo (IPC) subió un 0,2 %.
Los productos energéticos se abarataron un 0,7 % respecto al año pasado, de manera que los precios se moderaron por quinto mes consecutivo, aunque el descenso de septiembre fue notablemente menor que el de agosto, cuando el retroceso fue del 2,4 % interanual.
Los precios de los carburantes subieron en septiembre, por primera vez desde mayo de 2024 -un 1,1 % interanual-; mientras la energía doméstica se abarató un 1,9 %.
Los consumidores se beneficiaron sobre todo de precios más baratos para la calefacción urbana -un 2,2 %-, la leña, los pélets u otros combustibles sólidos -un 1,8 %- y la electricidad- un 1,6 %-.
Más caros resultaron por contra el gas natural -un 0,7 %- y, por primera vez desde julio de 2024, el gasóleo ligero de calefacción -un 0,1 %-.
Los alimentos se encarecieron un 2,1 % interanual y se situaron así, por primera vez desde enero pasado, por debajo de la inflación general, después de haber subido en agosto un 2,5 %.
La subyacente, en el 2,8%
La inflación subyacente, la que no tiene en cuenta los alimentos y la energía, se situó en septiembre en el 2,8 %, ligeramente por encima del 2,7 % de junio, julio y agosto.
Sin tener en cuenta el impacto de la energía, la inflación fue del 2,7 %, también ligeramente por encima del 2,6 % en los tres meses anteriores, respectivamente.
Los alquileres netos, que siguen siendo significativos para la evolución de los precios de los servicios, aumentaron en septiembre un 2,0 %.
El IPC armonizado para Alemania, que se calcula con criterios comunitarios, se elevó en septiembre un 2,4 % en términos interanuales y un 0,2 % respecto al mes anterior.
