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El presidente de la EBA, José Manuel Campa (d), junto al presidente de la Asociación Española de Banca, José María Roldán.

Los bancos ven las pruebas de solvencia más como ‘un concurso de belleza’ que como una ‘herramienta útil’, según la EBA

El presidente de la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés), José Manuel Campa, criticó hoy que demasiados bancos interpretan las pruebas de solvencia más como «un concurso de belleza» para la comparativa externa que una «herramienta útil para valorar» sus problemas.

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En un discurso en la XX Conferencia Anual sobre Regulación Bancaria Europea organizada por el diario «Handelsblatt», Campa añadió que «el 60 % de los bancos siente que los resultados no reflejan completamente su resistencia».

«Esto hace el ejercicio menos útil para la gestión de riesgo interna, pero también crea incentivos para trampear la metodología», según Campa.

La EBA va a realizar en 2020 una nueva prueba de resistencia a los bancos europeos y ha acordado publicar, por primera vez, los requerimientos de capital del Pilar 2 de cada banco.

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El Pilar 2 se refiere al capital que el supervisor requiere a un banco dependiendo de su perfil de riesgo, su gestión de los riesgos y su planificación de capital.

El Pilar 1 se refiere al capital mínimo que una entidad de crédito debe mantener de acuerdo con la legislación.

«Esta es la primera vez que los requerimientos del Pilar 2 se van a divulgar de una forma sistemática -antes la divulgación era voluntaria-«, dijo Campa.

La EBA realiza pruebas de resistencia a los bancos europeos cada dos años desde 2014, pero de la prueba de resistencia de 2020 han sido excluidos los bancos del Reino Unido.

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El ejercicio de 2020 se centra en la valoración del impacto de los riesgos de la solvencia de los bancos, como los riesgos de crédito -incluyendo las titulizaciones- riesgo de mercado y riesgo de contrapartida de crédito, y riesgo operacional.

La EBA comenzará la prueba a finales de enero de 2020 y los bancos deberán enviar los primeros resultados a comienzos de abril, después a mediados de mayo y los finales a mediados de julio.

El supervisor bancario europeo publicará a finales de julio los resultados de la prueba de solvencia, que realiza en cooperación con el Banco Central Europeo (BCE).