PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
María Jesus Montero, ministra de Hacienda y amante de los impuestos.

Los impuestos digital, tasa Google, y financiero, tasa Tobin, se aplicarán en enero

La Comisión de Hacienda del Senado ha ratificado este jueves los dictámenes de los proyectos de ley de los impuestos digital y financiero sin introducir cambios con el fin de ser votados definitivamente la próxima semana en el pleno de la Cámara alta para que entren en vigor en enero de 2021.

Los senadores de la Comisión de Hacienda han replicado prácticamente el mismo debate que se produjo en el Congreso y los dos vetos presentados por PP y VOX a ambos impuestos han sido rechazados por la mayoría.

Asimismo han sido rechazadas las 64 enmiendas parciales presentadas, con lo que las dos leyes pasarán al pleno del Senado en los mismos términos de su aprobación en el Congreso de los Diputados.

El impuestos sobre determinados servicios digitales, conocida como tasa Google, gravará un 3 % los ingresos de empresas tecnológicas con más de 750 millones de euros de facturación en el mundo o de 3 millones de euros sólo en España, mientras que el impuesto financiero, o tasa Tobin, gravará un 0,2 % las operaciones de compraventa de acciones de empresas españolas con una capitalización bursátil superior a 1.000 millones de euros.

Ambos impuestos entrarán en vigor tres meses después de su publicación en el BOE y una vez negociado el reparto de la liquidación de las tasas con las haciendas forales vasca y navarra, lo que supone que todo indica que entrarán en vigor a partir de enero de 2021.

Además, el Gobierno tiene la intención de incluir ambos impuestos en los Presupuestos Generales del Estado del próximo año, que Hacienda pretende aprobar definitivamente a principios de año.

En el impuesto financiero se elimina la declaración anual y se eleva a reglamento el desarrollo normativo de las autoliquidaciones con lo que el periodo de liquidación coincidirá con el mes natural.

Además, la deuda tributaria correspondiente a este impuesto no podrá ser objeto de aplazamiento o fraccionamiento.

La tasa Tobin no gravará la adquisición de acciones propias, o autocartera, para mantener el principio de igualdad entre socios y establecerá el devengo del impuesto en el momento en que se lleve a cabo la anotación a favor del contribuyente de los valores objeto de la adquisición.

En la tasa Google se introduce el concepto “transmisión de datos” para no confundirlo con el de “transporte de datos”, término utilizado en el ámbito de las operadoras de telecomunicaciones y no será obligatorio un registro de entidades creado a efectos de este impuesto.

El PP y VOX ha coincidido en que no es el momento de implantar dos impuestos de forma “unilateral” y sin consenso global en medio de la crisis económica provocada por el coronavirus.

Han urgido al Gobierno a no subir impuestos y han considerado que las dos tasas lastrarán la competitividad de las empresas y pymes españolas y repercutirán en los ciudadanos de clase media.

“Debemos de ir de la mano del contexto internacional, es imprescindible para que sea justo y eficaz porque si no habrá distorsiones fiscales que afectarán a las empresas”, ha señalado la senadora del PP Elena Muñoz al tiempo que su compañero José Vicente Marí ha alertado de que agravarán la crisis económica y no tendrá la recaudación prevista.

Por su parte, el senador de VOX Jacobo González ha señalado que los dos impuestos son “iniciativas abocadas al fracaso” porque además no dan seguridad jurídica.

El senador del PSOE Miguel Ángel Heredia ha negado que la tasa Tobin vaya a afectar a los pequeños ahorradores o a las familias y ha recordado al PP que “la subida del IVA que hizo su Gobierno si afectó a todos los españoles”.

Por su parte, el senador socialista Gonzalo Palacín ha incidido en que se trata de dos leyes que traerán una recaudación justa y recursos para invertir en la ciudadanía y ha reconocido que toda vez que se pongan en marcha podría haber modificaciones posteriores.