Luis de Guindos, actual vicepresidente del Banco Central Europeo, intervino en un desayuno informativo organizado por La Razón. En él analizó la situación financiera en Europa en un contexto marcado por la incertidumbre internacional.
Durante su intervención, defendió la necesidad de cautela en las decisiones económicas. “Nuestra política monetaria tiene que ser prudente”, subrayó, insistiendo en que esta debe adaptarse a la evolución del contexto geopolítico. En este sentido, recordó que la política monetaria tiene límites claros. “No puede evitar que haya un primer impacto en lo que es la inflación general” dijo. A pesar de ello, matiza que «sí puede actuar posteriormente para contener los efectos de segunda ronda”, que son los más complejos de gestionar.
Más allá del corto plazo, De Guindos puso el foco en los retos estructurales de Europa. Afirmó que reforzar la autonomía del continente pasa necesariamente por una mayor integración: “la forma de hacer frente o de incrementar esta autonomía es que Europa sea más Europa”. No obstante, reconoció las dificultades del proceso, señalando las divisiones internas y el avance de los populismos, aunque destacó que “la única forma de avanzar es establecer un proceso de integración económica y política adicional en Europa”.
El vicepresidente del BCE describió el momento actual como una auténtica encrucijada para el continente, recordando que la guerra en Ucrania representa “una amenaza existencial”. A ello se suma, según explicó, un cambio en el equilibrio internacional, con una menor implicación de Estados Unidos en la defensa europea, lo que refuerza la necesidad de que Europa gane autonomía estratégica.
Finalmente, y en un tono más personal, De Guindos reconoció que su etapa en el BCE se acerca a su fin. Aun así, aprovechó para reivindicar el papel de la institución como pilar clave de la Unión. Destacó que su mandato principal es garantizar la estabilidad de precios y financiera, aunque también puede contribuir a trasladar mensajes clave a la sociedad. Entre ellos, insistió, el más importante es que Europa debe seguir avanzando en su integración para hacer frente a los desafíos actuales y futuros.


