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Montero, con ‘las pilas cargadas’ para la mejor distribución de los impuestos, es decir, para subirlos

La nueva ministra portavoz del Gobierno y que repite frente al Ministerio de Hacienda, María Jesús Montero, ha fijado como prioridades de su cartera la presentación de los Presupuestos Generales del Estado de 2020 «a la mayor brevedad posible», y un nuevo modelo de financiación autonómica para «coser las brechas territoriales».

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Durante el acto de toma de posesión de ambos cargos en el Ministerio de Hacienda, Montero ha incidido en el reto de hacer que el país avance con una fiscalidad justa, del siglo XXI, donde cada uno pague en función de su capacidad y donde «todos recibamos en función de nuestras necesidades».

Montero ha sido tajante al añadir que «no será una legislatura fácil, ni al uso», y ha recordado que los retos de España son «numerosos», ya que el país debe afrontar la transición ecológica, la igualdad efectiva o la lucha contra la precariedad del empleo para «revertir los daños que se han producido durante algunos gobiernos en los derechos laborales».

No obstante, ha destacado que ya está «con las pilas cargadas» y con la misma «ilusión y energía» que cuando llegó al Ministerio.

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Ha remarcado que su objetivo es la mejor distribución de los impuestos para tener una cuentas saneadas y unos servicios públicos de «excelencia», por lo que se ha comprometido a aprobar un nuevo modelo de financiación que tenga en cuenta «la diversidad de cada región». Esto, tan sólo significa una subida de impuestos para todos, y no sólo para las rentas altas por medio del IRPF, como le gusta decir a PSOE-Unidas Podemos, porque las rentas bajas también consumen diésel u otros productos sobre las que las empresas repercutirán la subida de impuestos que ya tiene diseñada la ministra Montero.

«Con actitud de escucha, de comprensión pero también con capacidad para decir que no, con amabilidad y alegría», ha remarcado la ministra, que en varias ocasiones ha dicho que confía en poder presentar los Presupuestos de 2020 «en el menor plazo de tiempo posible».

No obstante, fuentes del ministerio han señalado posteriormente que antes de febrero no se presentará en Consejo de Ministros el límite de gasto no financiero o techo de gasto para 2020, base para la elaboración de los Presupuestos, y al que además debe acompañar una nueva senda de objetivos de déficit público.

En este sentido, las mismas fuentes han avisado de que el Gobierno debe negociar primero con Bruselas unas metas de déficit más flexibles, una vez que el último plan de estabilidad enviado a Bruselas señala para 2020 un objetivo del 1,7 % del producto interior bruto (PIB).

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Asimismo, el planteamiento es llevar a las Cortes una senda de déficit acordada antes con una mayoría parlamentaria con el fin de que no haya sorpresas y pueda ser aprobada por ambas Cámaras. En el Congreso al menos con los mismos votos de la investidura de Pedro Sánchez.

Estas negociaciones, sobre todo con ERC, serán claves para poder fijar un calendario de presentación de Presupuestos.

Montero, respaldada por las Secretarias de Estado de Presupuestos y Gastos y de Hacienda, así como por el director de la Agencia Tributaria, Jesús Gascón, ha afirmado, durante su intervención, que para poder reequilibrar los recursos y dar respuesta al día a día de los ciudadanos hay que tener una actitud de «escucha» y «tejer alianzas» con la sociedad, en relación -ha puntualizado- a los agentes sociales (empresa y sindicatos).

En tono emotivo y antes de finalizar con un poema de Mario Benedetti sobre el futuro, Montero ha dicho que el Estado es como un corazón que debe hacer bombear «con fuerza» la sangre hacia el resto del cuerpo, en su caso hacia el resto de las Administraciones.