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¿Qué son los CFDs o contratos por diferencia?

El mundo de las inversiones y de los movimientos de capital está plagado de siglas y términos complejos a oídos de los no iniciados. Uno de ellos es el CFD, o contrato por diferencia, un producto complejo que ha adquirido relevancia y que está siempre presente en las plataformas de trading online.

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Un ejemplo es Plus500 trading,  una de las aplicaciones de negociación de CFDs mejor valoradas por los usuarios. La plataforma ofrece unas condiciones muy favorables en la negociación de forex, acciones, materias primas, criptomonedas, opciones y mercado EFT (fondos de inversión cotizados). Se trata de una plataforma intuitiva, autorizada y regulada, que no cobra comisiones y que ofrece un apoyo en línea las 24 horas todos los días de la semana. Además, cuenta herramientas de gestión de riesgos, que permiten proteger las ganancias o minimizar pérdidas.

Todas estas herramientas son muy importantes en la negociación de CFDs, porque es un producto que presenta riesgos. Entrar en el mundo de los contratos por diferencia puede resultar muy rentable desde el punto de vista económico, pero también puede irnos a la contra y conviene actuar con precaución y conocimiento de causa.

CFDs: definición

Los CFDs o contratos por diferencia (Contracts for Differences) son acuerdos de intercambio entre inversores y entidades financieras. Y, ¿qué es lo que intercambian?: la diferencia entre el precio de compra y venta de determinados activos subyacentes. Debe quedar claro que se trata de un contrato, que el inversor no compra acciones en ningún momento, lo que hace es especular con su precio en el mercado.

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En estos momentos se pueden encontrar CFDs vinculados a numerosos tipos de activos subyacentes, como pueden ser divisas, acciones, índices, criptomonedas, materias primas, opciones, etc. Todos funcionan de manera similar y se rigen por tres conceptos.

  • Mercado alcista o bajista: el inversor puede situarse en la posición del mercado que mejor responda a sus intereses, al alza o a la baja. Se adquiere CFD cuando se prevé la subida del precio de un activo y se vende antes de que se produzca una bajada del mismo.
  • Depósito en garantía: los CFDs no exigen un desembolso inicial de capital, como ocurriría con la compra de acciones. Lo que se hace es depositar un porcentaje del valor a modo de garantía.
  • Vencimientos: aunque los CFDs se liquidan diariamente, también hay la opción de gestionar una prórroga los días que se precisen. Eso sí, es posible que la entidad financiera con la que se opere exija algún tipo de interés.

Apalancamiento y sus riesgos

Como decíamos al hablar del depósito en garantía, los CFDs no exigen un desembolso inicial, sino que se puede operar aportando tan solo un tanto por ciento de la posición o valor. Eso es lo que se entiende como apalancamiento: apoyarse en un capital que no es nuestro para financiar una inversión. Por ejemplo: supongamos que trabajamos con un bróker de CFDs que nos permite apalancarnos con la proporción 1:100: eso significa que con solo 1 € estaríamos invirtiendo el equivalente a  100 €.

Ese concepto, que a priori representa una ventaja, puede convertirse en un grave inconveniente en caso de no acertar en las previsiones de precios. Dicho de otra manera: a mayor apalancamiento, mayores posibilidades de perder capital si la operación va a la contra. Además, hay que tener presente que el apalancamiento es un tipo de financiación y obliga al pago diario de liquidaciones. Son cifras añadidas que hay que valorar a fondo y que exigen muchas veces una consulta profesional.

En Europa, la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) introdujo el pasado año una nueva norma para proteger a los inversores y garantizar el buen funcionamiento de los mercados financieros. La normativa establece unlímite en el apalacamiento en CFDs de 1:30.

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Ventajas e inconvenientes de los CFDs

Los contratos por diferencia tienen algunas ventajas frente a otros productos. Por ejemplo, se puede ganar dinero tanto si la bolsa sube como si baja, porque todo es cuestión de hacer una buena prospección del mercado y comprar y vender en el momento oportuno. Otra ventaja es la diversidad de activos subyacentes disponibles: hay acciones, metales,  índices, forex.

A estos aspectos hay que añadir el apalancamiento, que permite operar con financiación y con solo un depósito de capital. Además se pueden realizar operaciones condicionadas que protejan la posición del inversor, por ejemplo las denominadas stop loss.

En el capítulo de inconvenientes, destaca el riesgo derivado del apalancamiento. Si no se realiza una gestión adecuada del capital, la operación corre peligro. Otro inconveniente son las comisiones de mantenimiento, que dependerán de bróker o de la plataforma elegidos. Además, aunque existe una gran variedad de activos disponibles, hay algunos que no se prestan para CFD.

Pese a los puntos en contra, los expertos en bolsa afirman que los CFDs son un buen producto para las personas con perfil de riesgo que no dispongan de mucho capital y quieran intentar ganar algún dinero. Eso sí, se ha de operar con una plataforma de confianza.