La sociedad Impulsa Galicia, participada, principalmente, por la Xunta y Abanca y promotora del proyecto de la empresa portuguesa Altri para instalar una fábrica de celulosa y fibra textil en el municipio lucense de Palas de Rei, ha anunciado este jueves su disolución, que ha suscitado las críticas de la oposición.
La entidad público-privada ha trasladado en un comunicado que su decisión obedece al «cumplimiento de su propósito fundacional» de «contribuir a acelerar la recuperación económica de la comunidad autónoma en el escenario pospandemia» de covid-19.
La citada entidad fue constituida en abril de 2021 por la Xunta con un 40% del capital social, junto a la entidad Abanca, controlada por el banquero venezolano Juan Carlos Escotet, con con el 38%, y a las empresas energética Reganosa (12 %) y de gestión de residuos Sogama (10 %), estas dos últimas participadas a su vez por el Gobierno gallego.
En octubre de 2021, Impulsa Galicia anunció que, tras un proceso internacional de selección, había elegido un proyecto de la portuguesa Altri para levantar una fábrica de fibras textiles que utilizaría como materia prima principal madera procedente de los bosques gallegos.
La iniciativa de la Xunta y Abanca, marcada por la polémica por el apoyo a la portuguesa Altri
La iniciativa ha recibido desde entonces una amplia contestación social por tratarse de una macrofactoría de celulosa.
En su contra se encuentran asociaciones de la comarca de A Ulloa -predominantemente agrícola y ganadera-, de municipios de la ribera del Ulla y de pescadores y mariscadores de la ría de Arousa, así como de grupos ecologistas que cuestionan el impacto ambiental y la contaminación del agua y el aire en estas zonas.
Ese proyecto, denominado Gama, se encuentra «a la espera de obtención de apoyo económico y conexión eléctrica por parte del Gobierno central», señala la disuelta sociedad Impulsa Galicia, que afirma haber dejado «un legado» del que se sienten «orgullosos».
La conselleira defiende que ahora hay «otras figuras»
La conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, ha recordado que Impulsa Galicia se creó en un contexto derivado de la pandemia de la covid-19 para atraer y gestionar fondos europeos Next Generation y ahora los socios «consideran que los fines ya están cumplidos».
En todo caso, ha advertido de que «existen otras figuras» creadas por la Xunta y «promovidas» después de la «experiencia» adquirida a través de Impulsa Galicia como la Oficina Económica de Galicia que se puso en marcha este año o el plan de aceleración industrial de la Administración autonómica.
