Banco Sabadell está preparando una propuesta para trasladar a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) con el objetivo de que, en caso de que la oferta pública de adquisición (OPA) de BBVA siga adelante, se obligue al banco vasco a mantener su cuota de crédito sobre el total de financiación destinada a autónomos y empresas de hasta 100 millones de euros.
Según fuentes próximas al proceso, el ‘remedie’ que Sabadell quiere plantear incluiría a todas aquellas compañías en las que, de manera conjunta, BBVA y Sabadell concentren al menos el 20 % de la financiación (independientemente de si es a corto, medio o largo plazo) y en las que cada entidad aporte un mínimo del 10 % del total.
La propuesta de Sabadell no contempla fijar un volumen concreto de crédito, sino conservar la cuota sobre el total de financiación en ese segmento. Además, se plantea que esta condición pueda supervisarse de forma automática a través de la Central de Información de Riesgos (Cirbe).
Esta iniciativa del Banco Sabadell contrasta con la posición de BBVA
Esta iniciativa contrasta con la posición de BBVA, que según las mismas fuentes habría ofrecido mantener los volúmenes de crédito, pero no las cuotas de mercado, limitando la obligación a aquellas empresas que tienen el 100 % de su financiación repartida entre ambas entidades y excluyendo a autónomos y a empresas con una facturación superior a 50 millones de euros.
Por otro lado, las mismas fuentes aseguran que la oferta de BBVA ha perdido cerca de un 14 % de su valor desde su lanzamiento debido al efecto de los dividendos repartidos por ambas entidades, un reparto que ha beneficiado más a BBVA y perjudicado a Sabadell. En concreto, los dividendos del banco catalán suponen un 18 % de su capital, frente al 8 % en el caso de BBVA. Esto se traduciría en que, de salir adelante la operación en las condiciones actuales, los accionistas de Sabadell controlarían un 14 % del futuro grupo, frente al 16 % que representaban cuando se lanzó la OPA.
Según esas mismas fuentes, para que la oferta recuperase su valor inicial, BBVA tendría que mejorarla en torno a un 14 %, algo que la entidad presidida por Carlos Torres ha descartado reiteradamente.


