La simplificación de la regulación bancaria, la racionalización de los requisitos de capital y la incorporación de la competitividad entre los objetivos del regulador permitiría liberar, según un informe de EY, más de dos billones de euros en la Unión Europea (UE), de los que 250.000 millones corresponderían a España.
Según ha indicado este viernes la presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB), Alejandra Kindelán, en la inauguración de la jornada ‘Competitividad para el crecimiento’, el estudio de EY estima que el impacto en el Producto Interior Bruto (PIB) de la eurozona sería del 2,7 %.
Kindelán considera que Europa debe incorporar la competitividad como un objetivo secundario del regulador y dar un paso más en línea con otras jurisdicciones, porque la estabilidad financiera sin crecimiento no permitirá afrontar los retos que la UE tiene por delante.
Ha añadido que Europa tiene todo el potencial económico y social para ser una referencia mundial en progreso, innovación y bienestar, y hace falta «valentía» y «determinación política», pues la fortaleza económica de Europa dependerá de cómo y con qué urgencia se afronten los retos que hay.
En la presentación del informe de EY, Alejandra Kindelán, presidenta de la AEB, señala que la banca no es un sector más, sino el canal que conecta ahorro con inversión
La presidenta de la patronal bancaria ha afirmado que la banca no es un sector más, sino el canal que conecta ahorro con inversión, y cuando ese canal funciona con eficiencia, la economía tiene tracción.
Ha defendido que el regulador europeo incorpore la competitividad bancaria como un objetivo secundario después de que la estabilidad del sistema bancario esté garantizada y ha afirmado que hay que dar un paso más en línea con lo que están haciendo otras jurisdicciones, en alusión a Estados Unidos.
«La estabilidad sin crecimiento no nos permitirá afrontar los retos que tenemos por delante», ha añadido Kindelán, que ha señalado que hay que «racionalizar el marco de capital», pues a lo largo de los años se han acumulado requerimientos.
También ha defendido un mecanismo permanente de coordinación de reguladores y supervisores que permita tener una visión clara de los requerimientos, pues en la UE, por ejemplo, para una entidad que opera sólo en un país europeo hay 22 organismos supervisores y reguladores.
Más reglamentos y menos directivas
Kindelán ha dicho que hay que mejorar también el proceso normativo y que haya más reglamentos y menos directivas, para evitar que la transposición de ésta a las legislaciones nacionales genere más fragmentación.
Además, ha señalado que hay que contar un fondo de garantía de depósitos único en la UE, al tiempo que ha dicho que, pese a las dificultades políticas, ahora es el momento de abordar «las decisiones más ambiciosas».
Kindelán ha defendido integrar el mercado de capitales en la UE, porque sin esa integración Europa no aprovechará economías de escala ni movilizará el ahorro de forma eficiente entre países.
Ha añadido que es el momento de la acción, pues «otras jurisdicciones nos llevan ventaja», y decidir si se quiere liberar capacidad de financiación para la economía y aprovechar todo el potencial del mercado único.
