La opa del BBVA al Banco Sabadell va camino de ser la operación del nunca terminar -lleva más de un año sobre la mesa-, donde la decisión final la tomará Sánchez más en función de sus intereses políticos que basándose en los informes técnicos, ya sean de la CNMC o la CNMV.
Su decisión de someterla a un régimen asambleario mediante una consulta popular deja claro que le importa muy poco el informe de un regulador que se supone independiente como es la CNMC. Tras abrir esa puerta, ahora el es País Vasco, tras la gran implicación de Cataluña, quien pide entrar a expresar su posición y no ya que olvidar que el BBVA tiene su sede en Bilbao. La portavoz del Ejecutivo vasco, María Ubarretxena, considera que, dado que el BBVA tiene su sede social en Bilbao y cuenta con miles de accionistas vascos, las instituciones de Euskadi «deberían tener algo que decir» sobre este proceso.
El Estatuto de Gernika se cuela también en la opa del BBVA al Sabadell
Tras el Consejo de Gobierno del Ejecutivo autónomo, la portavoz califica la consulta pública en relación a la opa «de procedimiento no muy habitual».
Ubarretxena espera que el resultado de la opa del BBVA sobre el Sabadell «no sea negativo para los intereses de Euskadi», sin pronunciarse expresamente sobre si está a favor o en contra.
«Queremos que el BBVA aumente su impacto en la economía vasca, más en un momento de reindustrialización», ha subrayado.
También ha indicado que el proceso de la opa muestra la «falta de desarrollo» del Estatuto de Gernika en las competencias sobre banca y seguros.
