El mayor banco suizo, UBS, reportó este miércoles unos beneficios netos de 5.840 millones de dólares (5.123 millones de euros) en la primera mitad de 2026, un aumento del 42,8 % con respecto al mismo periodo del año pasado.
En el segundo trimestre el banco de Zúrich logró unos beneficios netos de 2.800 millones de dólares (2.456 millones de euros), una subida interanual del 16,9 %.
«Los sólidos resultados del segundo trimestre y la buena generación de capital han reforzado aún más nuestro balance, dotándolo de solidez para afrontar todo tipo de circunstancias», señaló en el informe el consejero delegado de la entidad, Sergio Ermotti.
Ello, añadió, «permite seguir destinando recursos financieros a oportunidades de crecimiento rentables, apoyar a los clientes y cumplir los objetivos de remuneración al accionista».
Ingresos de UBS
Los ingresos de enero a junio ascendieron a 27.943 millones de dólares (24.514 millones de euros), un aumento del 13,2 % con respecto al mismo periodo de 2025, y en el segundo trimestre fueron de 13.700 millones de dólares (12.018 millones de euros), una subida del 13,1 %.
Destacaron en este campo los ingresos obtenidos en gestión de fortunas en la primera mitad de año, de 14.218 millones de dólares (12.472 millones de euros), un 11,7 % más, y los de la banca de inversión, que ascendieron a 7.781 millones de dólares (6.825 millones de euros), una subida interanual del 26,5 %.
En el informe, UBS subrayó que el camino hacia la integración total de Credit Suisse -adquirida en 2023- continúa avanzando desde que recientemente se completara la migración total de cuentas de clientes, y se espera que termine casi completamente a finales de este año.
A través de las operaciones de integración, indicó, se ha logrado un ahorro bruto acumulado de costes de 12.600 millones de dólares (11.052 millones de euros), más del 90 % del objetivo de alcanzar los 13.500 millones de dólares (11.842 millones de euros) antes de finales de este año.
«Desde el principio dejé claro que la adquisición de Credit Suisse no era un regalo que hubiéramos recibido, sino un premio que todos tendríamos que luchar por conseguir», destacó Ermotti, quien llegó a la dirección del banco precisamente para dirigir este proceso, poco después de la compra del banco rival para salvarlo de la quiebra.
«Como era de esperar, el camino no ha sido fácil ni lineal. Ha requerido mucho trabajo por parte de mis colegas y decisiones dolorosas, pero ahora esos esfuerzos están dando sus frutos y la extraordinaria paciencia y el apoyo de nuestros accionistas empiezan a verse recompensados», aseguró.


