Viajar más allá de España sin vaciar el bolsillo

Finanzas 13/07/2025

Sara Anguera. Con la llegada del verano, el deseo de viajar al extranjero se intensifica. Muchos españoles buscan este año destinos fuera del país que combinen riqueza cultural, descanso, naturaleza o mar… pero sin un coste elevado. Frente a la inflación y el encarecimiento de destinos tradicionales, proliferan alternativas internacionales con precios asequibles, excelente oferta turística y menos masificación.

Este reportaje ofrece un recorrido por algunos de los mejores destinos fuera de España para viajar en verano sin gastar en exceso, priorizando la relación calidad-precio, la conectividad aérea desde España y la seguridad turística. Desde ciudades históricas en Europa del Este hasta playas vírgenes en los Balcanes, pasando por joyas ocultas del Mediterráneo, estos lugares ofrecen experiencias memorables por una fracción del coste habitual.

Europa del Este: historia, cultura y precios aún razonables

Riga (Letonia), Vilnius (Lituania) y Varsovia (Polonia)

Europa del Este se ha consolidado como un refugio para el viajero que busca autenticidad y ahorro. Letonia, Lituania y Polonia destacan por su arquitectura, museos y gastronomía local, además de precios muy competitivos. Según el Post Office Travel Money City Costs Barometer 2025, estas capitales ofrecen estancias de una semana por debajo de los 300 euros, incluyendo alojamiento, comidas, transporte y ocio básico.

Las tres ciudades cuentan con vuelos directos desde España, especialmente desde Madrid y Barcelona, operados por aerolíneas como Ryanair, Wizz Air o Air Baltic. Además, su ambiente veraniego combina historia y naturaleza, con festivales locales, cafés al aire libre y parques frondosos que invitan al descanso.

Praga (República Checa)

Aunque más conocida y algo más turística, Praga sigue siendo una de las capitales europeas más económicas en relación a lo que ofrece. Su casco histórico es Patrimonio de la Humanidad, y la ciudad es famosa por sus cervezas artesanales (menos de 2 € la pinta en muchos bares), sus recorridos a pie gratuitos y su eficiente sistema de transporte público. Hospedarse en hostales o apartamentos fuera del centro permite abaratar aún más la estancia.

Los Balcanes: destinos emergentes con encanto y buen precio para viajar

Bosnia y Herzegovina

A medio camino entre Europa Occidental y Oriental, Bosnia y Herzegovina es uno de los países más subestimados del continente. Ciudades como Sarajevo o Mostar ofrecen una mezcla única de herencia otomana y austrohúngara, mercados tradicionales, puentes históricos y una cocina sabrosa. Los precios son especialmente bajos: comidas completas desde 6 €, alojamiento por menos de 30 €/noche y cervezas locales por 1,50 €.

El país empieza a abrirse al turismo de forma más profesional, lo que permite vivir una experiencia auténtica y segura, alejada del turismo masivo. Los vuelos a Sarajevo requieren a menudo escala, pero la diferencia de precios lo compensa.

Albania

Considerada la “última frontera barata del Mediterráneo”, Albania ha ganado popularidad por sus playas cristalinas, montañas verdes y coste de vida extremadamente bajo. Localidades como Ksamil o Saranda ofrecen paisajes que recuerdan a Grecia, pero con una cuarta parte del coste. El alojamiento y la comida siguen siendo sorprendentemente baratos (20–30 €/noche en verano en zonas costeras, menús completos por 7–10 €).

Desde 2024, existen vuelos estacionales directos a Tirana desde Madrid y Barcelona, lo que ha facilitado su acceso para el público español.

Montenegro

Con una costa espectacular bañada por el Adriático, Montenegro se perfila como una alternativa tranquila y accesible a Croacia. La ciudad de Kotor, rodeada de montañas y con una bahía de aspecto noruego, es uno de los secretos mejor guardados de Europa. A pesar del auge turístico, los precios se mantienen por debajo de los de sus vecinos. El transporte público es barato y las distancias, cortas, lo que facilita recorridos por varias ciudades en un solo viaje.

El Mediterráneo económico para viajar: cuando el sur también es asequible

Sicilia (Italia)

Sicilia, en especial su capital Palermo, ofrece todo lo que busca el viajero mediterráneo: calor, playas, cocina excelente, historia milenaria… y precios razonables. Aunque Italia en general no es un país barato, Sicilia mantiene una estructura de precios más accesible que otras regiones como la Toscana o la Costa Amalfitana. Además, hay vuelos frecuentes desde España con aerolíneas de bajo coste, lo que reduce considerablemente el presupuesto total.

Primošten (Croacia)

Ubicada entre Split y Šibenik, esta pequeña localidad costera ofrece aguas transparentes, ambiente local relajado y precios más bajos que los de Dubrovnik o Hvar. Aunque Croacia se ha encarecido desde su entrada en el euro, todavía es posible encontrar buenas ofertas si se reservan vuelos y alojamiento con antelación. Hay vuelos directos desde España a Split por menos de 50 €.

Marmaris, uno de los mejores destinos para viajar en Turquía

Este enclave en la costa suroeste de Turquía mezcla cultura otomana, playas doradas y una vibrante vida nocturna. El cambio favorable del euro frente a la lira turca hace que, a día de hoy, sea uno de los destinos con mejor relación calidad-precio del Mediterráneo. Comidas, excursiones y hoteles resultan asequibles incluso para presupuestos ajustados.

Portugal y Europa escondida: opciones cercanas pero distintas para viajar

Tomar (Portugal)

Portugal siempre es una opción cercana y económica, pero más allá del Algarve o Lisboa, localidades como Tomar (en el centro del país) permiten descubrir una Portugal templaria, histórica y poco transitada. Su castillo y el convento de Cristo son visitas obligadas, y los precios son considerablemente más bajos que en las regiones más turísticas. A tan solo dos horas de Lisboa, es una excelente base para recorrer el país sin grandes gastos.

Viajar a Bulgaria

Aunque poco habitual en las agencias españolas, Bulgaria destaca por sus playas en el Mar Negro (Sunny Beach, Varna), su historia bizantina y su gastronomía económica. Es un destino ideal para los que desean evitar las grandes masas y el sobreprecio del Mediterráneo occidental. Sus conexiones aéreas desde España han aumentado, y muchos alojamientos en la costa se mantienen por debajo de los 40 €/noche incluso en julio y agosto.

El verano de 2025 se perfila como una oportunidad para repensar los destinos tradicionales y explorar nuevas rutas, más baratas y, en muchos casos, más enriquecedoras. Europa del Este y los Balcanes ofrecen una combinación difícil de igualar: historia, seguridad, buena comida, paisajes imponentes y precios moderados. El Mediterráneo alternativo —desde Turquía hasta Sicilia— demuestra que aún se puede disfrutar del sol sin hipotecar las vacaciones.

Con una planificación cuidadosa y espíritu explorador, viajar al extranjero sigue siendo posible para todos los bolsillos.

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