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Geely crea su propia fábrica de baterías para híbridos que montará desde 2017

Geely crea su propia fábrica de baterías para híbridos que montará desde 2017

07 marzo, 2016
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Actualizado: 07 marzo, 2016 0:00
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Shanghái (China), 7 mar.- El fabricante privado chino de automóviles Geely, que controla desde 2010 la marca sueca Volvo, ha creado su propia fábrica de baterías eléctricas para automóviles, en alianza con la firma local Corun, que dará suministro a otras firmas chinas y a sus propios híbridos, que empezará a montar desde 2017.

Según recoge hoy la agencia oficial Xinhua, Geely acaba de poner en marcha una «plataforma tecnológica» junto con esta fabricante de baterías avanzadas de la provincia central de Hunan, aunque otras nueve marcas han prometido sumarse al proyecto más adelante, según aseguró el presidente y fundador de la automovilística, Li Shufu.

Geely y Corun, de hecho, son socias también en la planta de producción de coches híbridos y eléctricos que la compañía de Li empezó a construir en Changsha, la capital hunanesa, el mes pasado, y que se espera que ensamble sus primeros automóviles en 2017.

Li sorprendió al sector en diciembre pasado, cuando anunció una transformación radical de su modelo de negocio hacia la creación de coches más ecológicos, en los que el magnate chino ve el futuro, dentro de un proceso en el que Geely se volcará los próximos cinco años.

Para 2020 Geely quiere que más del 90 por ciento de sus ventas sean ya de vehículos basados en nuevas energías, mucho más limpios, a los que espera añadir también servicios de conexión a internet, dentro de una estrategia de apuesta por el futuro a medio y largo plazo.

Para conseguirlo, la firma tendrá que abandonar su antigua manera de pensar y concentrarse en esa transformación, dijo entonces Li, quien reveló que hasta ese momento ya había destinado «miles de millones de yuanes en cada fábrica» para llevar a cabo esa puesta al día.

Geely tiene centros de producción en una decena de ciudades chinas, y una de las mayores, en las afueras de Lanzhou (Gansu, centro), fue ampliada a principios de 2015 para duplicar su capacidad de producción (de 50.000 a 120.000 unidades al año, a lo que se suman otros 200.000 componentes de automoción anuales).

En 2014 Pekín lanzó subvenciones a las compras de este tipo de vehículos menos contaminantes, aunque por ahora sus ventas son minoritarias en China.

Dado que se espera que el Gobierno no lance nuevos incentivos para la compra próximamente, se cree que estos coches más ecológicos todavía afrontarán una fuerte competencia ante los vehículos convencionales.

Aun así, el número de vehículos basados en nuevas energías en China se cuadruplicó en 2015 hasta unas 379.000 unidades, según su Ministerio de Industria, y el Consejo de Estado (Ejecutivo) anunció medidas en febrero para fomentar su uso para el transporte público, así como la creación de puntos de recarga de baterías.

«Es una batalla que todavía no tiene resultado», reconoció en diciembre el vicepresidente de Geely, Li Yifan, aunque su compañía espera, apuesta por ese camino y por el de los vehículos conectados a internet, mientras con Volvo está haciendo pruebas ya de prototipos con conducción automatizada (sin piloto) de su todoterreno XV90. EFE

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