De Guindos no cree que España sea un país «estructuralmente corrupto»

De Guindos no cree que España sea un país «estructuralmente corrupto»

16 febrero, 2016
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Actualizado: 16 febrero, 2016 0:00
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Pamplona, 16 feb.- El ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, ha asegurado hoy en Pamplona, en una conferencia organizada por la fundación Civismo, que, si bien ha habido casos de corrupción «deleznables», no cree que España sea «un país estructuralmente corrupto».

De Guindos, que ha intervenido ante representantes de organizaciones políticas, económicas y sociales de Navarra, ha comentado que no está afiliado al PP, pero es ministro de un Gobierno presidido por Mariano Rajoy, de lo que está «orgullosísimo».

El Gobierno del PP «sin duda se ha enfrentado a las circunstancias más complejas de la historia reciente de nuestro país», como la crisis económica, financiera y territorial, la abdicación del rey Juan Carlos I «y también unos casos de corrupción especialmente sangrantes en un contexto de crisis económica», ha relatado.

Estos casos de corrupción «a los que más nos han indignado y a los que más han revuelto el estómago han sido a los que a veces hemos tenido que sacarlos», ha señalado, al recordar que, en el proceso de saneamiento de cajas de ahorros, mandaron a la fiscalía 44 comportamientos irregulares.

«Lo hicimos siempre con la misma instrucción, el respeto del estado de Derecho, de los jueces y de la actuación de los funcionarios», ha subrayado.

El ministro ha mostrado su preocupación por la «descalificación absoluta» de la clase política que se vive en España, ya que, a su juicio, puede ser «un paso previo a algo mucho peor, que es la descalificación de la democracia».

Tras afirmar que los populismos de la década de 1930 «comenzaron por una descalificación generalizada de la política», De Guindos ha reconocido que la clase política española ha cometido errores, pero también ha tenido «aciertos».

El ministro, que ha sido presentado por el eurodiputado del PP Pablo Zalba, ha declarado que actualmente «el principal riesgo para la economía española es el riesgo político».

De Guindos no ha querido ser «alarmista», ya que no cree que se avecine una «recesión global» como la de 2009, pero sí parece haber una «desaceleración» en Europa y el margen de maniobra de los bancos centrales y los gobiernos «es limitado».

Por el contrario, ha apuntado, en España «no hay ningún indicador de economía real» que señale que la economía se esté desacelerando y «perfectamente» este año se podrá crecer un 3 %. De hecho, el primer trimestre de 2016 será «muy parecido» al último de 2015, en el entorno del un 0,8 %.

El ministro de destacado que España entra en 2016 con buena «inercia», aunque la evolución económica va a depender de la «agenda política» y del «signo» del nuevo Gobierno, algo que «nadie sabe en estos momentos».

No obstante, ha subrayado que una agenda económica «populista» no ayudaría «lo más mínimo», ya que en su opinión solo provocaría un endurecimiento de las condiciones de financiación en los mercados de capitales, con la consiguiente repercusión en la economía y el empleo.

Al ser preguntado en el coloquio por la agenda de Podemos, el ministro no ha querido mencionar a esta formación política y se ha limitado a comentar que un aumento «irresponsable» del gasto público y del déficit y medidas que limiten la competitividad supondrían una violación de «las reglas de la zona euro».

No obstante, el ministro ha pedido que no se confíe exclusivamente en las herramientas de inspección económica de la UE.

«Lo que no hagamos aquí no nos lo van a hacer desde Europa», ha indicado De Guindos, que ha recordado que, aunque Europa tiene mecanismos de control, actúa siempre «a posteriori». EFE

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