PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Pedro SánchezPedro Sánchez./EFE

El impuesto del PSOE por las pensiones cubre el 15% del déficit de la Seguridad Social

La Seguridad Social cerró el 2017 con un déficit cercano a los 18.000 millones de euros, un nivel similar al que registró en 2016. El PSOE se ha propuesto dar un hachazo fiscal a la banca con la introducción de dos impuestos para recaudar 2.750 millones de euros, el 15% del agujero del organismo.

PUBLICIDAD

El impuesto de las pensiones sería un parche para el grave problema que atraviesa la Seguridad Social, cuya situación es de quiebra técnica, es decir, su patrimonio neto está en negativo. La última cifra apuntaba a -176 millones de euros.

Ahora, el sistema de la Seguridad Social recibirá un préstamo de 15.000 millones de euros del Tesoro para hacer frente a las extras, pero el dinero sería insuficiente para abonarlas, por lo que irremediablemente tendrá que sacarse parte de los 8.000 millones que quedan en la conocida hucha de las pensiones para hacer frente al gasto.

Los ingresos, en máximos históricos y superando los registros de 2007 -en plena burbuja inmobiliaria- no son suficientes para hacer frente al agujero que deja el gasto en pensiones, que también se sitúa en un récord, alcanzando los 9.000 millones de euros mensuales, con un total de 127.000 millones anuales. En total, el ente público cosechaba unos ingresos de 109.000 millones y en agosto registró su máximo histórico de recaudación mensual, superando por primera vez los 10.000 millones.

PUBLICIDAD

De momento, al ser un ente público, puede subsistir gracias a los préstamos de otros organismos. En caso de ser una empresa privada, habría quebrado por segunda vez en su historia. La primera ocurrió en 1996, cuando José María Aznar heredó una Seguridad Social quebrada en la última etapa del Gobierno de Felipe González. Se pidieron al FMI 26.000 millones de euros para hacer frente a los pagos de las pensiones ese año.

Para paliar este problema, el PSOE ha propuesto la creación de dos impuestos para aumentar los ingresos de la Seguridad Social, pese a que los trabajadores soportan la mayor presión fiscal de la historia, con una recaudación muy cercana a los tiempos de la burbuja económica, en los 194.000 millones de euros. Se trata de impuestos finalistas para recaudar 2.750 millones anuales durante al menos 22 años.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha propuesto hoy la creación de dos nuevos impuestos: uno que grave las transacciones financieras y otro extraordinario sobre la banca, para que sostenga el sistema público de pensiones. Sánchez ha argumentado que si los españoles evitaron la caída de los bancos durante la crisis “con el sudor de su frente” es “justo” que ahora los bancos les ayuden a garantizar sus pensiones. El líder socialista ha recordado, en un desayuno informativo, que estos gravámenes son exigencias de la UE y el FMI y que ya los han puesto en marcha los Gobiernos de Gran Bretaña y Francia.

 

PUBLICIDAD