Cataluña, un infierno fiscal para las rentas bajas y medias
Cataluña es la comunidad autónoma donde se registra la mayor presión fiscal por IRPF en España ya no solo para las más elevadas, cuyo tipo marginal alcanza el 56%, sino también para rentas bajas y medias.
pagan más pagan los contribuyentes con rentas medias, vía IRPF, hasta 273 euros de diferencia con los madrileños en el caso de ingresos anuales de 30.000 euros, según el Panorama de Fiscalidad Autonómica Foral 2018 del Consejo General de Economistas.
Los impuestos propios de Cataluña, «poco efectivos»
En rueda de prensa, el presidente del Consejo General de Economistas, Valentín Pich, ha destacado que Cataluña es la que cuenta con más impuestos propios, pese a que son «poco efectivos», un total de 18, si bien tres de ellos han sido declarados inconstitucionales, uno está pendiente del Tribunal de Justicia de la UE y cuatro son de nueva creación.
Según Pich, y respecto a la tributación por IRPF, los catalanes son los que más pagan de toda España en el caso de rentas medias o bajas (16.000, 20.000 y 30.000 euros), mientras que los extremeños son los que más tributan en los tramos medios-altos, es decir, entre 45.000 y 70.000 euros al año. Asimismo, Pich ha considerado que «no es una buena carta de presentación que haya tantos impuestos», y ha subrayado «la opacidad» a la hora de conocer la recaudación de un impuesto, pese a que debería ser un dato público que debería estar disponible, y la falta de un marco regulatorio estándar.
Los impuestos propios (82 en todo el país) representan para las autonomías solo el 2,2% de la recaudación tributaria (el 3,2% en Cataluña) y, en opinión de Pich, suponen una «jungla inexpugnable» con un importe «poco significativo».
En la misma línea, la economista y profesora de la Universidad de Murcia María José Portillo ha cuestionado la «rentabilidad» de los impuestos de nueva creación en Cataluña y aquí se ha referido al que grava las estancias en apartamentos turísticos, el de riesgo medioambiental de elementos radiotóxicos, bebidas azucaradas y emisiones de dióxido de carbono.
Los impuestos a la herencia, en boca de todos
Pich también se ha referido al impuesto de Sucesiones que ha tenido una «pelea a la baja» a ver quien reduce más este tributo frente al de Patrimonio, que ha ido al alza y ha subido significativamente. A modo de ejemplo, Pich ha subrayado las diferencias entre comunidades a la hora de tributar por una herencia de 800.000 euros, de los que 200.000 corresponden a la vivienda del fallecido.
En este caso, Aragón sería la que más paga -hasta 153.299 euros- seguido de Asturias (103.135 euros) y Castilla y León (81.018), mientras que Andalucía no pagaría nada por estar bonificada al cien por cien y Canarias solo abonaría 153 euros.
En el impuesto de Patrimonio, Madrid es la que está bonificada cien por cien mientras que Extremadura, Andalucía y Galicia son las que más tributan.
Madrid mantiene los tipos más bajos en todos los tramos del IRPF
En cuanto a las mayores rentas del país, los que cobran entre 110.000 euros hasta 600.000, la mayor tributación la pagan en Valencia frente a Madrid, que mantiene los tipos más bajos en todos los tramos de renta.
Un catalán con un sueldo de 20.000 euros paga 207 euros más que un madrileño
Según el cálculo realizado por el Consejo General de Economistas, un catalán con un sueldo de 20.000 euros anuales paga un total de 2.510,7 euros en IRPF, mientras que un madrileño paga 207 euros menos, hasta 2.303 euros sobre la misma base. Los valencianos, por ejemplo, pagan 180 euros menos que los catalanes sobre esos 20.000 euros.
En el caso de 30.000 euros, los catalanes abonan 5.102 millones de euros a las arcas públicas por IRPF. La diferencia con un madrileño son 273,26 euros, siendo éstos los que menos abonan.
En el caso de cobrar 45.000 euros, el catalán abona un total de 9.670 euros, pero no es la más elevada de todas, ya que un extremeño aporta 9.822,23 euros.