Klosters Capital, firma especializada en la gestión y consultoría patrimonial independiente, ha dado un paso definitivo en su estrategia de consolidación en España. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha otorgado formalmente la autorización regulatoria para que la entidad evolucione desde su actual estatus de Empresa de Asesoramiento Financiero (EAF) hacia la figura jurídica y operativa de Agencia de Valores. Este cambio normativo permitirá a la firma ampliar sus competencias transaccionales y robustecer la infraestructura de servicios que ofrece a su cartera de grandes patrimonios e inversores institucionales.
La transformación institucional resulta estratégica para esta boutique financiera, cuyo modelo de negocio se centra de forma exclusiva en el asesoramiento patrimonial de grupos familiares y grandes fortunas. La entidad cuenta con un posicionamiento muy consolidado y un peso específico relevante en el segmento de clientes de origen latinoamericano que mantienen intereses empresariales, inmobiliarios y financieros o que han trasladado su residencia e inversiones a España.
Klosters Capital podrá combinar sus actividades
Bajo la nueva licencia regulatoria, Klosters Capital podrá combinar su actividad troncal de asesoramiento con la prestación de servicios de recepción y transmisión de órdenes (RTO), actuando ante sus contrapartes como un interlocutor único que agiliza la ejecución de las recomendaciones de inversión y optimiza los costes operativos de custodia.
No obstante, el salto regulatoria hacia el estatus de agencia de valores se ha diseñado de manera progresiva y no implicará una ruptura total con el modelo fundacional de la entidad. De acuerdo con el expediente de transformación autorizado, la firma ha optado por implementar un programa de actividades inicialmente acotado. Esta estrategia corporativa tiene como objetivo prioritario capturar de forma inmediata las ventajas transaccionales de la nueva figura legal y dotar de mayor flexibilidad a sus banqueros privados, evitando al mismo tiempo asumir de golpe toda la complejidad de balance y las exigencias de capital regulatorio que conllevan otras funciones accesorias permitidas a las agencias de valores completas.


