El director general de Seguros y Fondos de Pensiones, José Antonio Fernández de Pinto, ha dicho que la Dirección tendrá una especial actuación supervisora para detectar prácticas de ‘greenwashing’ o lavado de imagen verde en fondos a fin de que sea real lo que se comunica al mercado con lo que realmente se invierte.
Fernández de Pinto, durante la clausura este martes de la Asamblea de Inverco, la asociación de instituciones de inversion colectiva y fondos de pensiones, ha expuesto las prioridades supervisoras de la Dirección General para el periodo 2026-2028.
Ha señalado que una de ellas será revisar la adecuada constitución de los planes de pensiones.
Fernández de Pinto ha añadido que la Comisión Europea ha destacado la importancia de facilitar productos de pensiones adecuados y ha apuntado que se identifican oportunidades para avanzar en el desarrollo de la previsión social en España.
Por último, ha manifestado que el esfuerzo del ahorro a largo plazo es cada vez más importante y dentro del mismo los fondos de pensiones están llamados a tener un papel relevante.
El presidente de Inverco, Ángel Martínez-Aldama, ha recordado que en abril pasado el patrimonio en fondos de pensiones e inversión superó el billón de euros.
Los fondos de pensiones e inversión equivalen al 59 % del PIB
Ha señalado que los fondos de pensiones e inversión equivalen al 59 % del PIB, si bien es verdad que los de pensiones son sólo un 8 %, y ha dicho que, «con el impulso de todos, lograremos equilibrar estas cifras muy pronto».
Ha señalado que en España, «lamentablemente», en fondos de pensiones «estamos ampliamente por debajo de la media europea», un 2,5 % frente a la media del 55 % de la OCDE.
También se ha referido a la cuenta de ahorro e inversión que se quiere lanzar en España, para lo que se efectuó una consulta, y el sello Finance Europe que identificará a productos de ahorro e inversión que canalicen al menos el 70 % de sus recursos a activos europeos.
Ha señalado que deben concretarse en instrumentos que cumplan las condiciones establecidas en la recomendación europea y venir acompañados de una fiscalidad «estimulante».
Martínez-Aldama ha apostado más por desarrollar la etiqueta Finance Europe, por ser un sistema más sencillo y más barato que la cuenta.
Además, se ha mostrado más a favor de un modelo inglés, con exención de tributación de la plusvalía, que del sueco en esas cuentas, pues este último establece un pago anual para el ahorrador aunque haya pérdidas latentes en el ejercicio.


