La Fundación IDIS ha celebrado un Comité de Innovación, en esta ocasión de la mano de Dräger, bajo el título “Humanización en áreas críticas: tecnología que acompaña al cuidado”. Durante el encuentro se ha abordado cómo la humanización de áreas sanitarias, en especial unidades de cuidados intensivos, mejora la calidad de la asistencia, los resultados en salud e incluso hace más eficiente el sistema sanitario desde una perspectiva económica.
El evento fue inaugurado por Marta Villanueva, directora general de la Fundación IDIS y por María Martín, Marketing Manager Medical Business Unit & Corporate Communication de Dräger Iberia. Ambas pusieron de manifiesto la importancia de cuidar los detalles más humanos durante momentos críticos en la salud de los pacientes y sus familias, al tiempo que recordaron que la tecnología debe estar siempre al servicio de las personas.
Asimismo, dieron paso a la conferencia magistral, que corrió a cargo de Gabriel Heras La Calle, especialista en Medicina Intensiva, Creador y director del Proyecto Internacional HU-CI, iniciativa internacional que impulsa la humanización de los cuidados intensivos.
Durante su intervención se recordó que el proyecto de humanización del sistema sanitario nació en España y desde ahí se trata de exportar al resto de países. Sin embargo, explicó que aún queda mucho por hacer para pasar de las palabras a los hechos.
Con todo, ya hay experiencias que demuestran que, a través de la humanización, los pacientes y sus familias mejoran la percepción de su paso por un momento crítico, así como los profesionales sanitarios se sienten más satisfechos por su trabajo.
En la conferencia, Gabriel Heras puso en valor las experiencias de los pacientes como motor para el cambio de paradigma y pasar a una experiencia sanitaria mucho más humanizada que la que se vive en la actualidad. A través de distintos testimonios, se puso de manifiesto lo necesaria que es dicha transformación, centrando el discurso en el espacio más crítico que existe en un hospital: la unidad de cuidados intensivos.
El doctor Heras explicó que la primera piedra en el camino para pasar de la idea de la humanización a la práctica fueron guías de buenas prácticas, que fueron adoptadas por algunos centros y que hoy por hoy cuentan con un certificado de garantía de cumplimiento de las mismas.
El primer centro en obtenerla fue el Infanta Sofía (Madrid) en 2019. El reconocimiento tuvo eco internacional y acercó a centros de varios países que, tras la pandemia, fueron viendo las bondades del modelo. Hoy hay ya 19 centros en todo el mundo, cuatro de ellas en España.
Pero, en medidores tangibles, ¿qué supone adoptar estos estándares de humanización? Una de las consecuencias de las hospitalizaciones en cuidados intensivos es el delirio. Adoptar espacios humanizados dentro de estas salas, reduce este efecto en las personas, proporcionando resultados en salud al tiempo que eficiencia económica.
En el turno de preguntas, también se explicó que desde Dräger se trabaja en varios proyectos tecnológicos que cuentan con el aval de humanización y que contribuyen a crear entornos de cuidados críticos más tranquilos y centrados en las personas. Como ejemplo se expuso el concepto de UCI Silenciosa, mostrando cómo la gestión inteligente de alarmas, la conectividad y el diseño del entorno pueden ayudar a reducir el ruido, favoreciendo un entorno asistencial más adecuado tanto para pacientes como para profesionales.
La despedida y cierre estuvo a cargo de Mayte Segura, directora de Comunicación de la Fundación IDIS, que agradeció la exposición a los participantes y dio la enhorabuena por el contenido de la sesión, recordando que el trabajo conjunto, como el que se impulsa en los comités de innovación de IDIS, conduce siempre a mejorar.


