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La ONU desliga a los judíos del Monte del Templo de Jerusalén y se lo da al Islam

La ONU desliga a los judíos del Monte del Templo de Jerusalén y se lo da al Islam

14 octubre, 2016
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Actualizado: 14 octubre, 2016 11:13
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La Unesco ha adoptado una resolución en la que se niega todo vínculo entre el Monte del Templo de Jerusalén y el judaísmo, limitándose a considerarlo un lugar de culto musulmán.

La UNESCO, órgano dependiente de las Naciones Unidas, ha decidido que no hay ninguna conexión judía con Jerusalén y el Monte del Templo.
Tras una propuesta palestina apoyada por Egipto, Líbano, Argelia, Marruecos, Omán, Catar y Sudán.

De los 58 países, hubo 26 países que se abstuvieron de votar, incluyendo Serbia y Turkmenistán, mientras que 24 países apoyaron la iniciativa y seis votaron en contra.

Francia, Suecia, Eslovenia, India, Argentina y Togo en un primer momento iban a votar a favor de la resolución que dice que los judíos no tienen conexión con Jerusalén, pero al final fueron convencidos de abstenerse de votar. EE.UU, el Reino Unido, Lituania, Holanda, Estonia y Alemania votaron desde un principio en contra de la resolución respaldada por los palestinos.

Monte del Templo

Monte del Templo

Controlado por el Islam

La resolución desaprueba de forma tajante la actitud de Israel con respecto al acceso al lugar y se refiere a él únicamente como la mezquita de Al Aqsa, calificándolo de lugar único del islam.

Considerado el tercer sitio más sagrado del islam tras La Meca y Medina, la mezquita fue erigida en el lugar que los judíos consideran que albergaba los dos templos bíblicos, el de Salomón y el de Herodes.

Guerra diplomática

Israel, que controla la zona desde que en la Guerra de los seis días de 1967 ocupó la parte oriental de Jerusalén, permite el acceso de los musulmanes a las mezquitas para que puedan orar, si bien en ocasiones se producen restricciones por razones de seguridad que determinan las autoridades israelíes, que sí impiden siempre el paso de los judíos al lugar para evitar posibles altercados.

El comité ejecutivo de la Unesco elaboró una resolución similar en la anterior conferencia de la organización, en abril, que fue aprobada con el apoyo de varios estados encabezados por Francia. Esto causó una crisis diplomática entre franceses e israelíes y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, llamó al presidente francés, François Hollande. En las últimas semanas, el embajador de Israel en la Unesco, Carmel Shama-Hacohen y los embajadores de Israel recorrieron diversas capitales del mundo para intentar convencer al mayor número de Estados posible para que votaran en contra de la resolución o se abstuvieran.

Los palestinos buscan, entre otras cosas, designar un observador permanente de la UNESCO en Jerusalén y lograr una serie de condenas de las actividades israelíes, tales como la supuesta demolición de una escuela en Kfar Adumim.

La Santa Sede tiene la condición de observador sin derecho a voto en la UNESCO, aunque su jefe de delegación, Mons. Francesco Follo, es una parte de la dinámica detrás de la escena. Israel ha tratado de convencer a la delegación católica que los palestinos están trabajando para que se ignore no sólo la conexión judía con la capital de Israel, sino también la conexión cristiana, informa el portal Porisrael.org

El Presidente Reuven Rivlin comentó que «no hay festividad más conectada con Jerusalén que Sucot. Todas las festividades de Israel ponen de relieve el vínculo indisoluble que existe entre nuestro pueblo y nuestra tierra, y ningún foro u organismo del mundo puede venir y negar la conexión entre el pueblo judío, la Tierra de Israel y Jerusalén – y cualquier organismo que lo haga sencillamente se avergüenza a sí mismo”. Rivlin agregó: “Podemos entender la crítica, pero no se puede cambiar la historia”.

EEUU se opone

Estados Unidos seguirá oponiéndose a las resoluciones «anti-israelíes» en la Unesco. «Estados Unidos se opone con firmeza a estas resoluciones. Estamos profundamente preocupados por ese tipo de resoluciones politizadas recurrentes que no contribuyen a avanzar en resultados constructivos sobre el terreno y que no pensamos que deberían adoptarse», dijo hoy el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Mark Toner.

Toner afirmó que «las resoluciones anti-israelíes han sido un desafío recurrente en la Unesco en los últimos años» y recordó que, «obviamente», Estados Unidos «se ha opuesto con firmeza a todas ellas en el Consejo Ejecutivo». «Este tipo de visión politizada recurrente del Consejo Ejecutivo de la Unesco subraya la necesidad de que Estados Unidos reafirme su liderazgo dentro de la Unesco», agregó.

El portavoz admitió que esa influencia «se ha debilitado» desde 2011, cuando dejó de pagar sus cuotas en el organismo en respuesta a la admisión de Palestina como Estado miembro.

«Vamos a seguir trabajando con el Congreso para enmendar eso y buscar maneras en las que podamos pagar esas deudas para poder, de nuevo, ser un miembro de la Unesco en pleno funcionamiento

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