PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

La Universidad de Valladolid inicia el curso, que será totalmente presencial en un 30%

El 70% restante combinará clases 'on line' y 'aulas espejo'

La Universidad de Valladolid (UVa) arranca el curso el próximo lunes 28 de septiembre con una presencialidad del cien por cien en uno de cada tres de las 60 titulaciones de grado que oferta la institución académica, por lo que el 70 por ciento restante contará con modalidades de docencia “combinada” como las clases ‘on line’ o las aulas espejo. El rector de la UVa, Antonio Largo, aprovechó el acto de apertura del curso académico 2020-2021 para subrayar que la Universidad apuesta por la presencialidad “segura”, que supone “compatibilizar” el mayor grado de presencialidad en la docencia con el cumplimiento de las medidas de seguridad para prevenir contagios por COVID-19. Y es que dejó claro que la “prioridad” es preservar la seguridad y salud de toda la comunidad universitaria.

En el acto solemne, que tuvo lugar en espacio abierto como el Claustro del Palacio de Santa Cruz a diferencia de otros años que era en el Paraninfo, Largo mencionó la elaboración de los protocolos de funcionamiento en las dependencias universitarias y de un mapa digitalizado de espacios docentes, del que precisó es único en España que se ha realizado con ese objetivo. De esta manera, se conocerá “en detalle” la capacidad adaptada de las aulas y los laboratorios a las exigencias de seguridad y salud, por lo que condicionará el tamaño de los grupos.

El rector manifestó, según declaraciones recogidas por la Agencia Ical, que la realidad de la Universidad de Valladolid es “muy diversa” al contar con 24 centros y más de 60 titulaciones de grado. De ahí que apuntara que habrá un 30 por ciento de titulaciones que disponga de aulas suficientes para dar un “cien por cien” de presencialidad mientras que el resto apostará por otras modalidades de docencia “combinada”. Precisó que serán los casos en que sea “imposible” cumplir con la obligación de mantener la distancia interpersonal de los alumnos.

En este sentido, Antonio Largo aseguró que algunos grados tendrán formatos de “bimodalidad” como las aulas espejo, por el que la mitad de los alumnos seguirá la clase en un aula con el profesor y la otra mitad podrá ver y escuchar las explicaciones de la clase del docente por una retransmisión en otro espacio del mismo edificio, por lo que habrá una interacción.

En los casos en que el profesor sea personal de riesgo o tenga una situación “especialmente sensible”, podrá dar la clase desde el despacho de su departamento o desde su domicilio particular por lo que la enseñanza será ‘on line’ para todos los alumnos. En cuanto a los seminarios, las clases de problemas y las prácticas, se distribuirán por grupos para cumplir con las recomendaciones de las autoridades sanitarias. El rector significó que los centros han adaptado la docencia a lo que “mejor” se ajuste a las titulaciones que imparten, ya que puso el ejemplo de no es lo mismo dar clases de Medicina que un grado de Ingeniería o una clase de Geografía ni en titulaciones con gran número de alumnos o en grados con pocos matriculados.

Durante su intervención en el acto de la apertura de curso, Largo incidió en que la actividad académica “siempre” estará sometida a las condiciones sanitarias “cambiantes”, por lo que si la situación epidemiológica empeora será necesario “migrar” a la docencia no presencial. Para ello, manifestó que las diferentes titulaciones han programado planes de contingencia para cambiar a una docencia a distancia, en caso de ser necesario. Todo ello, añadió, ha supuesto un esfuerzo “suplementario” por parte de los docentes, el personal técnico y de servicios a la hora de elaborar las guías docentes y los diferentes protocolos pero consideró que es la “obligación” y “compromiso” de la Uva con el alumno, que es el “eje central” de la Universidad y “más ahora en unas circunstancias tan extraordinarias” para los estudiantes.

Antonio Largo mencionó una de las novedades en la estructura del equipo de Gobierno de la Universidad de Valladolid como la creación del Vicerrectorado de Innovación Docente y Transformación Digital, que ayudará a “superar” una situación en que las modalidades de docencia en remoto van a ser más necesarias que nunca para atender “debidamente” a los alumnos el nuevo curso. Además, lo consideró una “apuesta de futuro”, ya que uno de los objetivos del grupo rectoral es el desarrollo de la digitalización y así posicionar “de manera más adecuada” a la Uva en la docencia ‘on line’, que permita abrir “nuevos horizontes a los que ahora” no llegan.

Antonio Largo deseó que el curso 202-2021 sea “lo más normal posible”, procurando que la calidad formativa sea “óptima” y que los estudiantes puedan enriquecerse en conocimientos pero también en vivencias universitarias. “Seguramente encontraremos dificultades y afrontaremos incidencias, por lo que apelo a la empatía y generosidad de toda la comunidad universitaria para seguir siendo comprensivos con la situación tan convulsa que nos toca vivir”, aseveró.

El rector también repasó el “agitado” final de curso pasado, que en el segundo cuatrimestre se vio “abruptamente” sacudido por la “irrupción” de la pandemia del coronavirus. Señaló que la promulgación del estado de alarma por el Gobierno de España obligó a la UVa a tomar medidas “excepcionales” como el cierre de los centros y migrar de una docencia presencial a una completamente ‘on line’ en prácticamente 24 horas. “Nuestra Universidad pudo superar un final de curso tan complicado, gracias a la colaboración e implicación de toda la comunidad universitaria, ya que cumplió el principal objetivo de que los estudiantes no perdieran el curso por culpa de la pandemia”, sentenció.