Las cuatro estafas más comunes en verano y cómo evitarlas

Las cuatro estafas más comunes en verano y cómo evitarlas

23 junio, 2017
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Actualizado: 23 junio, 2017 19:47
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Policía, Guardia Civil y policías autonómicos y locales junto con asociaciones de consumidores alertan sobre las posibles estafas y timos más comunes durante el verano, así como qué hacer para evitarlas y cómo actuar si se ha caído en la trampa.

Los antiguos timos persisten en la actualidad y algunos delincuentes aún recurren a ellos por un motivo sencillo: hay víctimas que caen en sus redes. En verano, donde la relajación y la búsqueda de gangas van de la mano es el momento que suelen aprovechar estos timadores, cada vez más sofisticados debido a las nuevas tecnologías.

En el caso de ser víctima de una estafa es necesario actuar con rapidez, ya habrá tiempo después para lamentarse. Se debe interponer una denuncia en la Comisaría de Policía o cuartel de la Guardia Civil más cercana al domicilio. La denuncia debe ser lo más detallada posible, aportando los datos facilitados por los delincuentes, como números de teléfono o correos electrónicos, así como direcciones de Internet o correos postales, e incluso los números de cuenta. Toda información, por pequeña que sea, deben tenerla los investigadores.

En cuanto a las estafas y timos, éstas son las más comunes durante el verano:

1.- Alquiler de apartamentos en primera línea de playa. Con la llegada de turistas a cifras récord, los buscadores de gangas deben estar alerta. Los precios se han disparado en la costa, la ocupación hotelera llega a cifras récord, pero aparecen anuncios que llaman la atención por sus ofertas en este tipo de estancias. Internet ha facilitado la contratación de una vivienda o una estancia durante el verano, en las webs se publicitan con imágenes de ensueño, apartamentos perfectamente amueblados y equipados y con la peculiaridad de que están emplazados en primera línea de playa.

Una vez realizadas las gestiones pertinentes, la víctima se encuentra con una imagen muy diferente a cómo la pintaban. La imágenes del apartamento no son ni de lejos las reales que entran por los ojos, de primera línea de playa, tampoco. Así, que antes de pagar, existen herramientas para verificar que el apartamento se encuentra en primera línea de playa -basta con abrir un programa de mapas o bien el GPS del móvil e introducir la dirección-. En caso de encontrar la publicidad engañosa, se puede guardar y presentar como prueba ante las autoridades.

Otro de los timos relacionados con viviendas son el alquiler de apartamentos cuyo propietario no está al corriente de la transacción. La persona o web que oferta el inmueble ha realizado unas fotografías del apartamento, anotado la dirección y la ha hecho pasar como suyo. A la potencial víctima se le debe encender la alarma debido a los bajos precios a los que se oferta. Otro de los motivos para sospechar es la forma de pago, mediante un por giro postal u otras herramientas distintas a la de una transferencia. En caso de picar en el timo, los estafadores consiguen escapar, ya que la cuenta que han dado está a nombre de un tercero o bien el método de pago no ha dejado rastro.

Antes de mandar el dinero es imprescindible cercionarse de que ese apartamento está en alquiler. Se puede buscar en otras webs conocidas, ya que en este tipo de ofertas no existe la exclusividad. Si el anuncio aparece en una de estas páginas, es imprescindible corroborar precios durante los días de la estancia, así como intentar contactar con el propietario. Como recomendación es importante tener siempre una persona de contacto física en el lugar donde se encuentra el apartamento, y evitar en todo caso el envío de llaves por correo -lo más seguro es que no sirva para nada-.

2.- Robo de información personal en Internet. En la era de la tecnología los datos personales corren como la pólvora por Internet. No se escapan ni las grandes empresas, como ha ocurrido en el ciberataque a Telefónica, que ha afectado a otras como Iberdrola, de estos timos y fraudes. Los hackers exigen el pago de un rescate -normalmente en criptodivisas como el bitcoin-.

El virus se descarga mediante el envío de un correo electrónico con una dirección muy similar a una conocida e incluso con la apariencia de la entidad bancaria con la que se opera. No son pocas las alertas emitidas por el INCIBE en estos casos de phising. Denunciarlo a la Guardia Civil es una de las opciones.

3.- Los paquetes turísticos inexistentes. Anticiparse a las vacaciones de verano no exime de los peligros que conlleva contratarlo con desconocidos. Marzo, abril, mayo y junio suelen ser los meses donde se miran, rastrean y se buscan las ofertas más económicas, pero puede arruinar unas vacaciones de ensueño para convertirse en víctimas de fraudes.

Para evitar desagradables sorpresas, se ha de trabajar con agencias y operadores de confianza, solventes y con datos de contacto verificados y corroborados. Asimismo, se debe comprobar que son legales y si tienen ofertas demasiado económicas hay que desconfiar.

4.- Los regalos por redes sociales. Cruceros, estancias de una semana o promociones increíbles circulan por las redes sociales. El anuncio llamativo emula a una conocida empresa turística y tan solo exige introducir un número de teléfono para entrar en la promoción. No obstante, la sorpresa llega a fin de mes con la factura. A la víctima le han suscrito a un servicio premium de SMS, donde se paga por recibir un mensaje una cuantía que a la larga llega a sumar unas decenas de euros. En 2015 esta promoción fue extendida por Facebook, con más de 60.000 «likes», pero la Policía advirtió de que se trataba de una estafa.

En resumen, nadie ofrece un duro por cuatro pesetas, y hay muchos dispuestos a dar gato por liebre, por lo que es importante corroborar las informaciones que llegan y tener presente que un apartamento en primera línea de playa y en temporada alta tiene un coste, y cada vez más elevado debido a la importante y creciente demanda.

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