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Los alumnos de la Comunidad, segundos en Ciencias y Matemáticas

Por encima de la media de España y de la OCDE y al nivel de los países escandinavos

Los alumnos de Castilla y León han obtenido los segundos mejores resultados de España en matemáticas, solo por detrás de Navarra, y en ciencias, después de Galicia, según el informe PISA 2018 que se hizo público hoy martes. De esta manera, los estudiantes de 15 años de la Comunidad que participaron en el estudio realizado por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) obtuvieron 502 puntos en competencias matemáticas, un punto menos que los estudiantes navarros. En cuanto a los conocimientos en ciencias, Galicia lideró la clasificación, con 510 puntos, seguida de Castilla y León, con 501, por lo que cede el liderado que tenía en 2015.

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Según la información recabada por la agencia Ical, la puntuación de Castilla y León en matemáticas es superior a la media de España, que se quedó en 481, y superior a  la del conjunto de los países de la OCDE (489) y al total de la Unión Europea (494). Entre los países con puntuaciones medias más altas se encuentran Japón (527), Corea (526) y Estonia (523).

Al igual que en matemáticas, los resultados de Galicia y Castilla y León en ciencias destacan por estar “significativamente” por encima de los de la media de España (483), la OCDE (489) y la UE (490). Pese a ello, la Comunidad, con sus 501 puntos, está aún lejos de los países que alcanzan puntuaciones medias más elevadas como Estonia (530), Japón (529) y Finlandia (522).

Pese al destacado puesto que alcanza Castilla y León a nivel nacional, los resultados obtenidos por sus alumnos han caído 18 puntos en el caso de ciencias, ya que en el anterior estudio PISA de 2015 lograron 519 puntos frente a los 501 del presente informe. En matemáticas, bajan cuatro puntos, al pasar de 506 a 502.

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La consejera de Educación, Rocío Lucas, aseguró que estas bajadas son proporcionales al resto de los países. “Los descensos son generalizados, por lo que no cabe una valoración distintiva en Castilla y León ni se pueden valorar aspectos como el bilingüismo”, significó.

Antes, el director general de Innovación y Formación Profesional, Luis Domingo González, había mostrado las tablas con la evolución de los resultados en matemáticas donde los sistemas educativos con mejores notas como Japón y Finlandia cayeron más que la puntuación de Castilla y León. En concreto, la Comunidad pasó de los 509 puntos logrados en PISA 2012 a los 506 de 2015 y los 502 del último informe. En el caso del país nipón, ha evolucionado de los 536 puntos en 2012 a los 527 actuales, mientras que el estado finés ha pasado de 519 a 507.

Algo similar ocurre con los conocimientos de ciencias, ya que Castila y León ha bajado 18 puntos desde el año 2012, los mismos que en Japón mientras que los alumnos de Finlandia obtuvieron 23 puntos menos, en ese mismo periodo.

Pese al descenso de la puntuación, Lucas aseguró que el sistema educativo goza de una “excelente salud” al continuar en la “élite” y entre los mejores del mundo, aunque abogó por no caer en triunfalismos. “Podemos sentirnos legítimamente orgullosos”, sentenció. No en vano, precisó que si Castilla y León fuera un país, ocuparía el puesto 12 en competencias matemáticas en el entorno de la OCDE y la UE, a continuación de Finlandia, que ocupa el undécimo lugar con 507 puntos, y empatados con Suecia y Reino Unido.

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En el caso de ciencias, la Comunidad se situaría en el puesto 14, casi empatados con Estados Unidos y a solo dos puntos de los que ocupan el décimo lugar como Países Bajos, Alemania y Australia. Algo que calificó como una “diferencia mínima”.

Luis Domingo González desgranó los datos del informe PISA 2018 como que Castilla  León es la comunidad de España con mayor porcentaje de alumnado en los niveles altos (5 y 6) en el desempeño de matemáticas. Hasta el punto, que ocupa unas posiciones similares a Noruega, Dinamarca o Finlandia. Por el contrario, es junto a Cantabria  y Navarra (regiones uniprovinciales) y País Vasco, la comunidad con menor porcentaje de alumnado en los niveles bajos.

Lo mismo ocurre con ciencias, en que Castilla y León y Galicia son los territorios con menor porcentaje de estudiantes en los niveles bajos y mayor en los altos, a la altura de Corea, Eslovenia e Irlanda.

Rocío Lucas subrayó la importancia de este tipo de barómetros a la hora de evaluar la calidad de los diferentes sistemas educativos en todo el mundo, por su carácter comparativo. “Es un instrumento de gran utilidad pero no el único para afinar las políticas educativas, en la constante senda de innovación que persigue Castilla y León”, añadió.

La consejera de Educación recordó que uno de los compromisos adquiridos de la Junta para esta legislatura es “no dejar a nadie atrás”, porque la equidad es uno de los pilares del sistema educativo de Castilla y León. “La buena noticia es que, también en esto, PISA nos indica que vamos por el buen camino”, declaró.

No en vano, manifestó que las diferencias en ambas pruebas entre los escolares de centros públicos y concertados, son mínimas. Algo que no sucede ni en otras comunidades autónomas, ni en la media de la OCDE. Las diferencias en matemáticas entre enseñanza pública y concertada en Castilla y León es de 11 puntos a favor de los centros privados, solo superada por La Rioja (3), Cantabria (7) y Galicia (9) mientras que la media nacional se sitúa en 28 por los 27 de los países de la OCDE y los 26 de la Unión Europea. En ciencias, esa diferencia se reduce a siete, en la línea de Suiza, República Checa y Noruega.

Unas cifras que demuestran, según Lucas, “el logro de que tanto si se elige estudiar en la escuela pública como si se hace en la concertada, los padres pueden estar seguros de que, en ambos casos, tienen asegurada una educación de la máxima calidad”.

El informe deja, además, otros datos que demuestran la buena salud del sistema educativo de Castilla y León como el índice de segregación, donde la Comunidad se sitúa a la par de países como Noruega, el mejor de todos los analizados. Eso significa que Castilla y León es uno de los lugares del mundo en los que más se garantiza que todos los estudiantes se beneficien, en la misma medida, del mejor profesorado, con independencia de los recursos económicos familiares.

En cuanto a las diferencias de género, el director general de Innovación valoró que el informe PISA haya recogido que las alumnas de la Comunidad rinden igual o mejor que los chicos de España, OCDE y UE, a pesar de que tradicionalmente los alumnos obtienen mejores resultados en las materias de matemáticas y ciencias. Hasta el punto que indicó que las adolescentes de Castilla y León obtienen mejores notas en ciencias que los chicos de otros países.

Por último, los estudiantes repetidores han rendido a un “nivel óptimo”, según González. No en vano, el informe recoge que Castilla y León es la cuarta región de España que obtiene mejores calificaciones en cuanto a los repetidores, por delante de La Rioja, Aragón y Navarra.

La consejera de Educación puso el acento también en el bienestar de los escolares que es un asunto “vital”. El informe de la OCDE señala que Castilla y León es uno de los sistemas educativos con menor índice de exposición al acoso. Un marcador que deja en muy buen lugar a España con -0,20 (frente al 0,40 de Nueva Zelanda o el 0,37 de Letonia), y sitúa a Castilla y León a la cabeza del país, solo por detrás de Extremadura que registra el menor índice de exposición al ‘bullying’.

Rocío Lucas aprovechó los buenos resultados de PISA para asegurar que son gracias a los docentes “de primera”, el esfuerzo y la dedicación de los estudiantes, la ayuda de las familias y una sociedad implicada. También, expuso que el informe pone de manifiesto que la Consejería debe continuar con el refuerzo de matemáticas y ciencias en cuarto de la ESO, que ya se implantó el curso pasado.

Además, destacó que las buenas calificaciones de Castilla y León justifican la demanda de la Comunidad para que haya una EBAU (Evaluación del Bachillerato para el Acceso a la Universidad) única para el conjunto de España. “No es una exigencia gratuita porque hemos obtenido unas de las mejores notas en las materias más troncales, algo que queda patente desde que debutamos en esta evaluación en el año 2003”, añadió.

La prueba se realizó en Castilla y León entre el 16 de abril y el 22 de mayo de 2018 a una muestra seleccionada por la OCDE, con la participación de 1.876 estudiantes de 59 centros educativos, aunque representaban un total de 19.308. En cada centro, se seleccionar “al azar” 42 alumnos entre los que cumplían 16 años en 2018, con independencia del curso en que estuvieran matriculados.

En cuanto a la publicación de los resultados de lectura, tanto de España como regionales, la OCDE señaló que los datos nacionales han cumplido los estándares técnicos de PISA, al no apreciarse “ningún” error técnico ni manipulación. Eso sí, reconoció que algunos datos muestran un comportamiento de respuesta “inverosímil” por parte de los estudiantes. De ahí, que la OCDE apuntara que no puede asegurar una “plena” comparabilidad internacional con el resto de países. Por lo tanto, se aplaza la publicación de los resultados, hasta comprobar las posibles fuentes de estas anomalías.

Una de esas incidencias quedó registrada en los ordenadores en la evaluación de fluidez lectora, al comprobar que muchos alumnos españoles contestaron de manera apresurada, empleando menos de 25 segundos en total para responder más de 20 preguntas, mientras que, en otros países, utilizaron entre 50 segundos y más de dos minutos. Además, la OCDE dará a conocer en 2020 la segunda parte del informe PISA con los resultados de las competencias global y financiera.