Con motivo del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, la compañía de distribución mayorista Makro hace públicas las cifras de su colaboración con Fazla y los avances de su plan para lograr el desperdicio cero de alimentos en sus 37 centros y en sus plataformas logísticas de toda España.
Desde la puesta en marcha de la colaboración con Fazla Spain – empresa especializada en la gestión del desperdicio mediante la donación diaria de los productos próximos a su fecha de caducidad – en abril de 2024 y hasta agosto de 2026, Makro ha evitado el desperdicio de más de 4.700 toneladas de alimentos y la emisión de más de 11.800 toneladas de CO₂, 2.500 y más de 6.000 toneladas sólo en el último año[1], respectivamente.
Estos alimentos, que se encuentran en perfectas condiciones para su consumo, se reparten a familias en riesgo de exclusión social a través de las diferentes entidades con las que Fazla colabora. En lo que va de colaboración, 27 entidades sociales repartidas por todo el territorio nacional se han beneficiado de esta iniciativa, con la que se han entregado casi 14 millones de raciones de comida, llegando a más de 6.000 personas en situación de vulnerabilidad cada día. No se trata de una donación puntual: gracias a la tecnología de Fazla y a una red de entidades sociales que aporta capilaridad en todo el país, se realizan recogidas diarias, de lunes a viernes, que garantizan que cada producto llegue a las personas que lo necesitan en su propia zona.
2026 es, además, un año especial. Tras muchos años de debate, España cuenta por fin con una Ley de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario (Ley 1/2025), que entró en vigor el 1 de abril de 2026. A través de convenios firmados con entidades sociales desde 2024, Makro lleva más de dos años anticipándose a la ley y hoy ya cumple plenamente con ella, cubriendo la totalidad de sus 37 centros y plataformas logísticas. La colaboración contribuye además a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ayudando a metas como reducir a la mitad el desperdicio de alimentos mundial para 2030 (ODS 12.3) y establecer alianzas estratégicas para lograr los objetivos (ODS 17).
Eduardo Pérez, director de Relaciones Institucionales y Sostenibilidad de Makro, señala: “Adelantarnos a la nueva ley no era una cuestión de cumplimiento, sino de propósito. En Makro siempre hemos mantenido que no queremos crecer de cualquier manera, sino de forma sostenible y bajo un modelo de negocio respetuoso con el entorno. La reducción de las emisiones derivadas de nuestras operaciones es una de las grandes prioridades de nuestra estrategia de ESG y la reducción del desperdicio una de las iniciativas en las que seguiremos trabajando para conseguirlo”. “Es todo un privilegio trabajar con Makro. Estamos orgullosos de ver cómo la tecnología desarrollada por Fazla ayuda a Makro a cumplir sus objetivos y a reducir el desperdicio alimentario, transformando productos en perfecto estado en comida para quien más lo necesita. Generamos un impacto social, medioambiental y económico tangible y real, al tiempo que facilitamos el cumplimiento de la nueva ley contra el desperdicio”, añade Casimir de Dalmau, cofundador y director de operaciones de Fazla


