PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
El comisario Villarejo | EFE

Anticorrupción estudia el delito de cohecho en las empresas del IBEX 35 que contrataron a Villarejo como policía en activo

Entre las numerosas empresas del IBEX 35 que contrataron al comisario de policía Villarejo estando en activo no sólo figura el BBVA, sino otras grandes compañías como Iberdrola o Repsol. La Fiscalía Anticorrupción estudia un delito de cohecho para esa relación comercial entre empresas privadas y funcionarios públicos en activo.

PUBLICIDAD

De las tres grandes empresas del IBEX 35 que han reconocido la contratación de los servicios ofrecidos por Villarejo, BBVA, Iberdrola y Repsol, sólo una de ellas se encuentra en sede judicial. Este es el caso de la entidad financiera que contrató al ahora excomisario estando en activo desde 2004 hasta 2017.

Según informa El Mundo, «la Fiscalía Anticorrupción ya tiene listo el escrito pidiendo la imputación del banco como persona jurídica por este asunto». Así, «el Ministerio Público no contempla bajo ningún concepto dar por bueno el rol de víctima que defiende el banco, advierte a priori la comisión por parte de la entidad de un delito de cohecho por la contratación de un comisario de policía en activo». Y esto, ante todo, es un aviso a navegantes para otras entidades del IBEX 35 que también contrataron a Villarejo.

Francisco González
Francisco González, expresidente del BBVA y expresidente ‘temporal’ de Honor y de la Fundación. /EFE

La estrategia de defensa del BBVA en el caso Villarejo se basa en desmarcarse por completo de la actuación de su ex presidente Francisco González para dejar a salvo a la entidad financiera de las posibles responsabilidades penales en las que haya podido incurrir, según El Mundo, que cita tanto fuentes próximas a la investigación como otras cercanas a la defensa del banco.

PUBLICIDAD

El BBVA arguye, según el mismo diario, que «es una ‘víctima’ de la contratación del histórico comisario por parte de la anterior dirección y va a pelear por desligar las responsabilidades personales de sus antiguos directivos de las que afecten a la propia entidad financiera».

El banco quiere descargar toda la responsabilidad en Francisco González, porque la contratación de Villarejo, que llegó a suponer diez millones de euros, «no fue una operación llevada a cabo en beneficio del banco» sino que tenía como objetivo «blindar la posición personal» de González, que intentó evitar así su destitución por el asalto de la constructora Sacyr, detalla El Mundo.

Ni Iberdrola ni Repsol ha sido citados ni como testigos en el caso Villarejo

El BBVA no fue la única empresa del IBEX 35 que contrató los servicios del excomisario, pero sí la única cuyo caso está en sede judicial y la única que tiene varios exdirectivos, como su exCEO Ángel Cano o su exjefe de Seguridad Julio Corrochano, imputados en el transcurso de la investigación del caso Tándem.

Iberdrola y Repsol también han reconocido públicamente que recurrieron a Villarejo en unos años en los que era comisario en activo de policía.

PUBLICIDAD

Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, contrató a la empresa Cenyt de Villarejo para sus trabajos. Su primer ‘espionaje’ fue durante el intento de fusión entre 2000 y 2001 de Iberdrola y Endesa como muestra una grabación interceptada por la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional con fecha de 15 de mayo de 2005, y que consta en el sumario en el que se investiga al también comisario Enrique García Castaño, alias El Gordo.

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán
El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán ./ EFE

Probado está también que Ignacio Sánchez Galán recurrió a Villarejo para cobrar una deuda de un socio moroso en Rumanía, Eolica Dobrogea, para reclamarle 11,8 millones. El excomisario investigó los activos de esta empresa, su matriz suiza, varias filiales de la compañía, y al mayor accionista del grupo, Christoph Beat Kapp, así como a varios de sus familiares directos —esposa, padre, cuñados y hasta sobrinos— y a una decena de socios y ‘partners’ habituales”.

La eléctrica presidida por Ignacio Sánchez Galán defiende sus contratos con el excomisario Villarejo en las numerosas «relaciones contractuales que mantiene la compañía con sociedades legalmente establecidas para la prestación de diferentes servicios, dentro de la más estricta legalidad». Pero lo que no dice en ningún momento es que Villarejo era un comisario de policía en activo, una situación que la Fiscalía Anticorrupción considera como un «consorcio criminal de policías que utilizaban presuntamente sus empleos para hacer trabajos para sus clientes privados».

Andoni Brufau, presidente de Repsol, también contrató los servicios de comisario Villarejo cuando estaba en activo, tal y como ha reconocido la propia petrolera. Y lo hizo precisamente cuando Luis del Rivero, el que orquestó la operación contra Francisco González apoyado por la Oficia Económica de La Moncloa dirigida por Miguel Sebastián, exdirector del Servicio de Estudios del BBVA, al que González despidió, intentó hacer lo mismo con Repsol.

Andoni Brufau, presidente de Repsol, presentando un acuerdo en Venezuela con PDVSA bajo un cartel de Nicolás Maduro. / EFE

Luis del Rivero, que con Sacyr entró con fuerza en Repsol, propuso una fusión con la mexicana Pemex, de la que no era partidaria la petrolera española. Del Rivero cayó en desgracia en Sacyr en 2012 y fue Demetrio Carceller, amigo de Brufau, el que se hizo con el control de la constructora. El presidente de Repsol estaba muy interesado en conocer cual serían los siguientes movimientos de Del Rivero y para ello contrató en 2012 a Villarejo. Pagó 130.000 euros.

La Físcalía Antocorrupción investiga a Villarejo y su Grupo Cenyt por delitos de organización criminal, cohecho y blanqueo de capitales en el marco de la denominada Operación Tándem, pero dos de los presidentes de empresas del IBEX 35 que contraron los servicios del excomisario, Ignacio Sánchez Galán (Iberdrola) y Andoni Brufau (Repsol),  nunca han sido llamados a declarar ni como testigos ni se ha abierto una pieza separada para tratar de investigar si ambos incurrieron en un delito de cohecho al contratar como máximos responsables de empresas privadas a funcionarios públicos como eran los policías que trabajaban para el Grupo Cenyt del excomisario Villarejo.