La pugna de Apollo y Castlelake por adquirir la aerolínea de billetes baratos británica easyJet entra en la recta final, al acabar este viernes el plazo para que las dos firmas de inversión de Estados Unidos presenten una oferta definitiva por la empresa.
El pasado julio, easyJet respaldó una oferta de adquisición por valor de 5.700 millones de libras (6.667 millones de euros) que hizo Apollo Global Management, cuya cifra superó a la anterior de Castlelake, de 5.200 millones de libras (6.084 millones de euros).
Aunque en un principio easyJet concedió solo a Apollo un plazo hasta este viernes -día 7- para que pusiera en firme su oferta de compra, la aerolínea decidió esta semana conceder también al rival Castlelake el mismo tiempo límite para mejorar la suya.
Este plazo ha dado paso a una guerra para comprar la compañía de bajo coste, cuya base está en el aeropuerto de Luton (a las afueras de la capital británica), emplea a más de 19.000 personas y opera 1.200 rutas en más de 30 países europeos.
easyJet consideró que la oferta de Apollo ofrecía a los inversores un «resultado superior», mientras que calificó a Castlelake como «altamente oportunista»
El pasado 10 de julio, easyJet consideró que la oferta de Apollo ofrecía a los inversores un «resultado superior» que la propuesta anterior de Castlelake, al valorar la acción en 7,15 libras (8,30 euros) frente a las 6,90 (8 euros) por título de Castlelake.
Antes, easyJet calificó el interés inicial de Castlelake como «altamente oportunista» por considerar que el interés de adquisición se produjo en un momento en que el precio de sus acciones se había visto afectado negativamente por la preocupación sobre el impacto de la guerra en Irán -que empezó el 28 de febrero- para el sector aéreo.
Apollo invirtió anteriormente en el sector de la aviación, incluyendo participaciones en Aeroméxico, la aerolínea de bajo coste Sun Country Airlines y el grupo de carga Atlas Air, según los medios.
Fundada como una alternativa de bajo coste a British Airways (BA), la red de easyJet ha crecido hasta convertirse en una de las mayores de Europa, pero el precio de sus acciones ha tenido problemas para recuperarse desde la pandemia de la covid-19.
El acuerdo debe recibir aprobación regulatoria
El acuerdo al que en principio pueda alcanzarse con alguna de las firmas necesitará el visto bueno de las autoridades regulatorias.
Uno de los problemas que afronta esta disputa es que easyJet es una aerolínea europea, por lo que, en virtud de la regulación comunitaria, el 51 % tiene que estar en manos de una compañía europea.
A finales de julio, easyJet informó de que su beneficio antes de impuestos fue de 85 millones de libras (99 millones de euros) entre abril y junio, una caída del 70 % frente al mismo periodo de 2025, por el alza del precio del carburante y una menor demanda por el conflicto en Oriente Medio.
Los ingresos del grupo easyJet subieron el 2 % en el segundo trimestre del año (el tercer trimestre del año fiscal de la compañía, que termina en septiembre) hasta 2.983 millones de libras (3.490 millones de euros), mientras que el Ebitda (Beneficio antes de Intereses, Impuestos, Depreciaciones y Amortizaciones) descendió el 38 % hasta 304 millones de libras (355 millones de euros).
Entre abril y junio, easyJet transportó 25 millones de pasajeros, un 0,4 % menos que en el mismo trimestre del año pasado, en tanto que el factor de carga se situó en el periodo en 88,9 %, frente al 90,2 % en el mismo periodo de 2025.
Las acciones de easyJet bajaban hoy en la Bolsa de Valores de Londres un 0,92 % hasta 645 peniques (1.096 céntimos).
