El equipo de Análisis y Mercados de Bankinter ha actualizado su informe sobre la Cartera de Acciones Dividendo, destacando la resistencia del posicionamiento actual en un entorno marcado por la incertidumbre geopolítica y la volatilidad.
Evolución en 2026
El mes de marzo estuvo condicionado por el inicio del conflicto en Irán a finales de febrero, lo que provocó un deterioro en los mercados. En este contexto, la cartera cedió un 5,4% en el mes, aunque logró comportarse mejor que sus índices de referencia, que registraron caídas del 9,3% en Europa y del 7,1% en España.
Pese a perder las ganancias acumuladas hasta febrero (+4,2%), el comportamiento relativo se ha visto como más defensivo. Entre los valores destacados figura Endesa, que sumó un 4,4% adicional tras el buen recibimiento de su Plan Estratégico, después de haber avanzado ya un 11% en febrero.
En el conjunto del primer trimestre, la cartera retrocede un 1,4%, frente al -3,8% del índice europeo y el -1,5% del español, apoyándose además en una rentabilidad del 1,3% vía dividendos.

Sin cambios en la composición
El equipo ha optado por mantener sin cambios la selección de valores. La cartera continúa con un sesgo hacia bancos y sectores considerados “bond proxies”, como utilities e inmobiliarias, cuyos fundamentales siguen siendo sólidos en un entorno de crecimiento moderado, inflación encaminándose hacia el 2% y tipos de interés estables en Europa.
Este posicionamiento, de carácter más defensivo, busca ofrecer protección ante escenarios de incertidumbre, al tiempo que proporciona una rentabilidad por dividendo superior a la inflación en el medio plazo.
Objetivo de rentabilidad
La estrategia persigue generar una rentabilidad anual mínima de entre el 2,6% y el 3,1% procedente de dividendos, manteniendo el capital invertido en periodos móviles de tres años. Es decir, el objetivo es preservar el valor de la inversión y, al mismo tiempo, compensar la inflación —estimada en torno al 2,1% a cinco años en la eurozona— con un diferencial adicional de entre 50 y 100 puntos básicos.
Desde la entidad recuerdan que la revalorización del capital sería un factor adicional positivo, pero no constituye el objetivo principal de la estrategia. Asimismo, insisten en que las rentabilidades pasadas no garantizan resultados futuros y que es fundamental analizar en detalle cada inversión antes de tomar decisiones.