Un informe de Bolsas y Mercados Españoles (BME) realizado por académicos insta al Gobierno a realizar una reforma fiscal para incentivar la movilización del ahorro de las familias hacia fondos de inversión productiva, al igual que se hace en Suecia.
El documento, basado en las recomendaciones de la Unión Europea y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), apunta a la creación de un Plan Personal de Inversión (PPI) para canalizar hacia empresas españolas y europeas parte de los 1,2 billones de euros que se encuentran en depósitos bancarios.
De esta manera, el sistema financiero español se adaptaría a un modelo de simplificación tributaria, como el que se emplea en el esquema sueco.
Para ello, señala, se debería sustituir el gravamen sobre beneficios reales (dividendos y plusvalías) por un impuesto anual sobre el rendimiento estimado u objetivo basado en el valor medio de la cuenta.
BME busca promover la cultura financiera en las familias
Además, sugiere que se aplique un mínimo exento de entre 10.000 y 30.000 euros, para proteger al pequeño ahorrador.
César García Novoa, el catedrático de derecho financiero y tributario autor del análisis, afirma que «sería bueno promover una mayor cultura financiera que oriente al ciudadano hacia decisiones de un mayor riesgo informado y, al mismo tiempo, encauzar parte de los fondos acumulados ahora en depósitos bancarios, hacia la financiación de las empresas españolas y, en general, del Espacio Económico Europeo».
Este PPI cumpliría con la etiqueta paneuropea para instrumentos de ahorro, denominada Finance Europe, que busca «movilizar el ahorro individual hacia sectores productivos y con la exigencia de que, al menos, un 70 % se invierta en empresas europeas».
García Novoa resalta que el modelo sueco, el ISK, es el más conveniente por su flexibilidad y simplicidad frente al PEA francés, el PIR italiano o los planes 401(k) estadounidenses.
España acumula 1,288 billones de euros en depósitos bancarios de los 11 billones que existen en Europa.


