El vicepresidente de Bolsas y Mercados Españoles (BME), David Jiménez-Blanco, ha reclamado este martes la puesta en marcha de incentivos fiscales para movilizar el ahorro hacia los mercados de capitales y aumentar la participación de los inversores minoristas.
Durante su intervención en una jornada organizada por El Economista, Jiménez-Blanco ha defendido que España tiene “mucho ahorro” y un tejido de empresas medianas «con capacidad para crecer», pero necesita “construir mejores puentes entre ambas realidades”.
Entre las fórmulas planteadas para fomentar el ahorro a largo plazo, el vicepresidente de BME ha citado «una cuenta de ahorro a la manera sueca», una mayor deducción fiscal de las aportaciones a fondos de pensiones privados del tercer pilar o el ‘auto-enrolment‘ en los fondos de empresa del segundo pilar.
A juicio del vicepresidente de BME, es hora de “pasar de la teoría a la práctica y cuanto antes mejor”.
BME asegura que la Bolsa necesita “más inversores dispuestos a invertir más” y atraer a empresas atractivas
Jiménez-Blanco ha señalado que la Bolsa necesita “más inversores dispuestos a invertir más” y atraer a empresas atractivas en las que los ahorradores puedan invertir, dos elementos que, a su juicio, “se retroalimentan”.
Por otra parte, ha cuestionado que las empresas más punteras puedan ofrecer posibilidades de inversión únicamente a quienes pueden permitirse acceder a fondos privados, dejando fuera al pequeño inversor.
En este sentido, ha defendido que la Bolsa tiene una «función democratizadora» que es «importante» para el país y ha situado a los mercados de capitales en una cadena que conecta ahorro, inversión productividad, crecimiento y salarios, «lo que a su vez genera más ahorro».
Haciendo balance de los últimos 20 años en la Bolsa española, Jiménez-Blanco ha destacado que, mientras que entre 2006 y 2016 la rentabilidad anual nominal del Ibex con dividendos reinvertidos fue del 1,8 %, en los diez años posteriores se situó en torno al 12,5 %, según sus datos.
Desde el punto de vista de las empresas, ha señalado que 78 compañías españolas salieron a bolsa en el mercado principal durante estos 20 años y captaron unos 53.000 millones de euros, mientras que otras más de 230 se incorporaron a los mercados de crecimiento de BME.
Ampliaciones de capital
En paralelo, las empresas cotizadas españolas realizaron ampliaciones de capital por unos 460.000 millones de euros durante este periodo.
Sin embargo, Jiménez-Blanco también ha lamentado que los inversores españoles no han aumentado su participación en las empresas cotizadas en las dos últimas décadas, sino que han quedado como vendedores netos, mientras ha aumentado el peso de los inversores no residentes.
Según ha explicado, la participación de los fondos españoles en la propiedad de las acciones españolas ha pasado del 7,9 % al 5,6 % en veinte años, mientras que la de las familias ha bajado del 23 % al 17 %. Por el contrario, en el mismo periodo, el peso de los inversores no residentes ha aumentado del 43 % al 50 %.


