La OPA de Bondalti sobre Ercros entra en su última semana de aceptación con un mensaje claro para los accionistas. El presidente de la compañía portuguesa, Joao de Mello, ha advertido de que la operación solo seguirá adelante si logra superar el 50,01% del capital de la química española.
En una entrevista en Capital Intereconomía, De Mello explicó que, según los últimos datos disponibles del pasado viernes, el nivel de aceptación ronda el 10%, aunque confía en que la decisión final de los accionistas llegue en los próximos días. “Todavía tenemos información reducida, con datos del viernes pasado estamos alrededor del 10%. En esta semana los accionistas van a tomar la decisión final. Estamos muy esperanzados de que vamos a seguir adelante con nuestra OPA sobre Ercros”, señaló.
El directivo fue tajante sobre el umbral mínimo necesario para completar la operación. “Lo cierto es que con menos del 50% nos retiramos”, afirmó, insistiendo en que la compañía mantiene las condiciones iniciales de la oferta. “No nos parece razonable ahora mismo aumentar el periodo de aceptación. Desde el principio dejamos claro que sería de 30 días”.
De Mello subrayó además que Bondalti no tiene intención de mejorar el precio ni ampliar el plazo si no se alcanza ese porcentaje mínimo de aceptación. “Es bueno para los accionistas de Ercros vender sus acciones por esta OPA porque el precio que estamos dando es muy atractivo. No vamos a mejorar la oferta ni a aumentar el plazo si no llegamos a ese porcentaje. Nuestro objetivo es llegar al 50%. Si no llegamos al 50,01% nos vamos”, afirmó.
El presidente de Bondalti defendió que la operación no tiene carácter oportunista y que supondría un impulso estratégico para ambas compañías. “No es una OPA oportunista, es una oferta que tiene un valor importante para las dos compañías y para los accionistas. Va a hacer un campeón europeo para competir en este mercado complejo”, aseguró.
La oferta lanzada por Bondalti está fijada en 3,505 euros por acción, una propuesta que la compañía considera atractiva para los accionistas y que, en su opinión, permitiría construir un grupo químico europeo con mayor capacidad para competir en un sector cada vez más exigente.
