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Borrell, acorralado en el Parlamento Europeo por Abengoa, EEUU y la venta de armas a Arabia Saudí

El ministro de Exteriores en funciones, Josep Borrell, o ha mentido a los españoles o al Parlamento Europeo, porque ahora dice que las acciones vendidas en Abengoa era sólo el 7% de su cartera cuando antes dijo que eran de un familiar

El ministro de Exteriores en funciones, Josep Borrell, rechazó este lunes cualquier uso de información privilegiada para la venta de acciones de Abengoa cuando era consejero de esa compañía, durante la audiencia en el Parlamento Europeo en la que busca apoyo para el cargo de alto representante de la UE.

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«Siempre he rechazado que haya hecho uso de ninguna clase de información privilegiada», indicó Borrell a una pregunta de la eurodiputada letona del Grupo Popular Europeo Sandra Kalniete sobre la venta de las acciones.

Borrell reconoció que en España fue sancionado con 30.000 euros por la CNMV por esa transacción, pero aclaró que se trataba de «una operación por 9.000 euros, que era el 7 % de mi cartera de acciones», y que mantuvo el resto «hasta que perdió completamente su valor, soportando pérdidas de 300.000 euros».

«¿Cree usted que alguien que tiene información privilegiada se limita a utilizarla para vender sólo el 7 % de su cartera, y asume perder el 93 % restante?», comentó Borrell, que reconoció, no obstante, que aquella operación se produjo «en un momento inapropiado».

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Y aquí miente Borrell. O lo hace ahora al decir que suponían el 7% de su cartera, o lo hizo anteriormente, porque siempre defendió que esas acciones no eran suyas, sino de un familiar, que algunas fuentes identificaron como su hermano y otras como su actual pareja la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, aunque nunca se ha conocido públicamente.

Borrell se sometió durante tres horas a una audiencia ante la comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo, que deberá respaldar al conjunto del Ejecutivo comunitario, y en la que los eurodiputados le preguntaron sobre varias declaraciones suyas que han causado polémica en el pasado.

La primera, relativa a una intervención en un foro organizado a finales de 2018 por la Universidad Complutense de Madrid sobre el futuro de Europa, donde Borrell argumentó que EEUU tiene mayor nivel de integración política por dos motivos principales que no se dan en Europa.

De entrada, porque todos tienen el mismo idioma y, el segundo, dijo, «porque tienen muy poca historia detrás. Nacieron a la independencia prácticamente sin historia, lo único que habían hecho era matar a cuatro indios, pero aparte de eso… fue muy fácil».

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Borrell recordó ante la comisión parlamentaria que ya pidió disculpas a propósito de esa cita.

«Fue una expresión desafortunada a través de la cual quería simplemente decir que los Estados Unidos de Europa nunca serán como los Estados Unidos de América porque tenemos una historia demasiado grande de enfrentamiento entre nosotros», indicó.

Borrell contestó también a otra pregunta acerca de su posición sobre la venta de armas a un país con problemas con los derechos humanos como Arabia Saudí y al hecho de que España haya efectuado alguna de esas transacciones, asunto sobre el que dijo: «no vengo a dar cuenta de la política de mi país».

Como referencia, contestó que España «cumplió con los compromisos adquiridos» del anterior gobierno, pero desde el Ejecutivo del que forma parte «no se ha autorizado ninguna nueva venta de armas a Arabia saudí».

Los eurodiputados cuestionaron a Borrell por el roce con Moscú tras haber calificado a Rusia de «viejo enemigo» y de «amenaza» el pasado 23 de mayo en una entrevista, declaraciones que provocaron que el embajador español en Rusia, Fernando Valderrama, fuera citado al Ministerio de Asuntos Exteriores en Moscú.

El político catalán respondió a los eurodiputados que en aquella entrevista no calificó a Rusia de enemigo, sino que quiso subrayar que existen nuevas amenazas que vienen del este.

«¿Es o no es cierto que en el este aparecen nuevas amenazas? Y si no es cierto, ¿qué hacen allí nuestros aviones de combate F-18 y nuestros carros de combate Leopard del Ejército español desplegados en Estonia y en Lituania? ¿Han ido allí a tomar café o han ido porque existe una amenaza?», preguntó retóricamente Borrell.