La compañía de infraestructuras de telecomunicaciones Cellnex registró en 2024 unas pérdidas de 28 millones, un 90 % menos respecto a los 297 millones que perdió en el ejercicio anterior.
Los ingresos se elevan un 7,7 %, hasta 3.941 millones, mientras que el ebitda ajustado sube un 8 %, hasta 3.250 millones, según los datos remitidos este miércoles a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Cellnex ha cerrado un ejercicio marcado por la desinversión en mercados secundarios con la venta de sus negocios en Irlanda, por 971 millones, y en Austria, por 803 millones.
El avance de los ingresos y el ebitda explican la mejora en el resultado neto, que se acerca al «break even» (punto de equilibrio), mientras que el deterioro de valor de los activos de Austria, las mayores amortizaciones y los costes asociados a las intensas inversiones de ejercicios anteriores han continuado lastrando los resultados.
Cellnex multiplicó por dos el flujo de caja libre en 2024, hasta 328 millones, frente a 150 millones el año anterior.
La principal línea de negocio de la compañía han sido los emplazamientos para operadores de telecomunicaciones, que representan el 81,4 % de los ingresos, con 3.209 millones, un 6,7 % más, mientras que los sistemas de antenas distribuidas (DAS), Small Cells y otros servicios de red aportaron 271 millones, un 16 % más.
Crecieron además un 21 % los ingresos provenientes de fibra mayorista, conectividad y servicios de coubicación, hasta 201 millones.
Más de 110.000 emplazamientos operativos de Cellnex
A 31 de diciembre, la compañía contaba con 110.155 emplazamientos operativos: 24.911 en Francia, 22.638 en Italia, 16.817 en Polonia, 13.662 en el Reino Unido y 8.771 en España –los cinco principales mercados del grupo–.
Sumaba además 23.356 emplazamientos en el resto de países en los que opera (6.703 en Portugal, 5.573 en Suiza, 4.013 en los Países Bajos, 3.360 en Suecia, 1.697 en Dinamarca y 2.010 en Irlanda).
Cellnex, que iniciará un programa de recompra de acciones por valor de 800 millones cuando se produzca el cierre definitivo del negocio en Irlanda, llevó a cabo en mayo una emisión de bonos por 750 millones de euros, tras haber conseguido el grado de inversión por parte de S&P.
Esos fondos se utilizaron para amortizar deuda a coste variable, ha señalado en un comunicado la compañía, que cuenta con un acceso a liquidez inmediata por un importe aproximado de 4.400 millones.
El consejero delegado, Marco Patuano, ha destacado la «sólida ejecución operativa» y «la disciplina en la asignación de capital a lo largo de todo el año».
«Hemos logrado combinar unos buenos resultados financieros, en los que todos nuestros indicadores se han situado en la parte alta del rango de la perspectiva para 2024, con el logro industrial de recibir nuestra mejor valoración en todos los indicadores de satisfacción del cliente», ha afirmado.


