La empresa asturiana Duro Felguera, que como acreedor principal tiene a la Sepi con 120 millones de euros, ha presentado ante el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Gijón la solicitud de homologación judicial de su plan de reestructuración tras haber recibido un respaldo mayoritario de los acreedores, ha informado la compañía este lunes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Las sociedades del grupo dan por concluido el periodo de negociaciones con los acreedores -el preconcurso en el que estaba inmerso desde el pasado mes de diciembre- e inician el trámite de homologación judicial del plan de reestructuración.
El Consejo de Administración de Duro Felguera aprobó la semana pasada su plan de reestructuración y se lo comunicó a sus acreedores con el objetivo de lograr el visto bueno definitivo para dotar a la empresa de «viabilidad y futuro» y evitar el concurso.
El grupo mexicano Prodi, principal accionista de Duro Felguera, va inyectar 10 millones de euros, aunque solo la deuda con la Sepi asciende a 120 millones de euros
El plan de reestructuración incluye medidas como una inyección de capital de 10 millones de euros por parte del grupo mexicano Prodi, socio mayoritario; una quita de la deuda; desinversiones de activos no estratégicos como la sede de Gijón, y el redimensionamiento de la plantilla, que a futuro podría quedar reducida a la mitad, con unos 500 trabajadores.
Fuentes de la compañía califican la solicitud de homologación judicial del plan como de «un paso decisivo» tras obtener «un respaldo muy amplio de los acreedores», de «más de tres cuartos de los créditos» en la clase 1.
Tras dejar atrás el preconcurso de acreedores, la empresa afronta la nueva etapa «con perspectivas positivas» con «pleno respeto a los tiempos del juzgado» y con la idea de acometer «una ejecución ordenada del plan» con el objetivo de lograr «una compañía más ágil y competitiva para los próximos años».
