El Fondo de Pensiones Global del Estado noruego, el mayor fondo soberano del mundo, anunció este lunes que ha vendido sus acciones en once empresas israelíes días después de que se revelase que tenía inversiones en una firma de ese país vinculada a la guerra en Gaza. El ministro de Finanzas noruego, Jens Stoltenberg, se reunió con los gestores del fondo para presionarles a tomar esa medida.
El fondo petrolero es gestionado por el banco público Norges Bank Investment Management (NBIM), dependiente a su vez del ministerio de Finanzas, y sigue las recomendaciones anuales del llamado Consejo Ético para sus inversiones.
De este modo, decenas de compañías permanecen en la actualidad bajo observación o exclusión temporal de la cartera del fondo por cuestiones como financiar guerras o contribuir a graves violaciones de derechos humanos.
Según reveló hace una semana el ‘Aftenposten’, principal diario noruego, el fondo tenía acciones a finales del año pasado por valor de 172 millones de coronas (14,3 millones de euros) en una compañía dedicada al mantenimiento de cazas de combate israelíes.
Intervención del ministro de Finanzas en el fondo soberano noruego
Otro medio noruego informó después que dos administradores externos del fondo tenían acciones en esa compañía, lo que provocó que el ministro de Finanzas noruego, Jens Stoltenberg, se reuniese con la dirección del fondo, que se había comprometido a dar una respuesta esta semana.
La cúpula del fondo resaltó este lunes que, a partir de ahora, sólo invertirá en compañías israelíes que formen parte del índice de referencia de acciones y que todas las inversiones en firmas de ese país quedarán controladas de forma interna, sin recurrir a gestores externos.
«Estas medidas quedan tomadas en respuesta a circunstancias extraordinarias. La situación en Gaza es una grave crisis humanitaria. Invertimos en compañías que operan en un país en guerra y las condiciones en Gaza y Cisjordania han empeorado», explicó el fondo sobre su decisión de «simplificar» la gestión en Israel.
El fondo recordó que en los últimos cinco años ha contactado con más de sesenta compañías que operan en zonas de conflicto, 39 de ellas vinculadas con los territorios palestinos, y que ha vendido sus inversiones en diferentes compañías israelíes en estos meses.
«Es una decisión importante. Me alegro de que el banco haya respondido a la invitación de actuar de forma rápida», señaló Stoltenberg.
