El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha revisado dos décimas a la baja el crecimiento económico de 2025, hasta el 2,6 %, debido a una menor contribución de la demanda interna y de la externa, mientras que ha subido dos décimas el de 2024, hasta el 3,7 %.
El INE ha publicado este viernes la revisión del producto interior bruto (PIB) anual del periodo 1995-2025, que establece como definitiva la variación correspondiente al año 2023 y la sitúa en el 2,4 %, una décima inferior.
El cambio de 2025 ha estado propiciado por una menor aportación de la demanda interna (consumo e inversión): 3,4 puntos porcentuales frente a los 3,5 previos, detalla el INE.
El consumo de los hogares se revisa tres décimas a la baja, hasta el 3,1 %; el consumo público se mantiene sin cambios, en el 2,4 %; y la inversión aumenta dos décimas frente al cálculo anterior, hasta el 6 %.
La demanda externa resta una décima más respecto al cálculo anterior
Por su parte, la demanda externa (exportaciones e importaciones) resta una décima más respecto al cálculo anterior (0,8 puntos frente a 0,7), ya que el incremento de las exportaciones se desaceleró al 2,6 %, frente al 3,6 % estimado en marzo; al igual que las importaciones, que crecieron un 5,5 %, frente al 6,2 % previo.
Estas revisiones de la serie de cuentas nacionales para los años 2023, 2024 y 2025 conducen a una estimación del PIB anual a precios corrientes de 1.693.738 millones de euros en 2025, un 0,5 % superior al nivel inicialmente estimado.
En cuanto al empleo, la tasa de variación en términos de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo se ha mantenido sin cambios en el 2,8 %, mientras que las horas trabajadas crecieron un 2 % (frente al 2,1 % previo) y la remuneración de asalariados tampoco varía y se sitúa en el 7,2 %.
La productividad -medida como el cociente entre la tasa de variación del PIB en volumen y la de las horas trabajadas- creció un 0,6 % para el total de la economía, una décima menos que la estimación adelantada.
