El producto interior bruto (PIB) de la eurozona se contrajo un 0,2 % en el primer trimestre del año en comparación con el anterior, frente a la expansión del 0,1 % estimada previamente por Eurostat, que ha actualizado su cálculo tras la revisión del dato de la economía irlandesa, que cayó diez puntos más de lo esperado.
En concreto, el PIB de Irlanda se contrajo un 12,1 % entre enero y marzo en lugar del 2,0 % estimado inicialmente, lo que ha llevado a la oficina de estadística comunitaria a revisar a la baja el desempeño de la economía de la zona del euro, que finalmente no logró crecer en el arranque del año.
Lo mismo ha ocurrido con el conjunto de la Unión Europea, donde el PIB bajó un 0,1 % en el primer trimestre frente al aumento del 0,1 % estimado preliminarmente.
No es la primera vez que el dato de Irlanda provoca una revisión del cálculo de conjunto.
Al publicar la estimación previa para este trimestre, Eurostat ya advirtió de que era necesario «particular cuidado» al interpretar los datos del PIB irlandés puesto que la estadística podía utilizar datos incompletos o métodos de cálculo aún en desarrollo.
También se han revisado los datos para algunas de las grandes economías de la eurozona.
El PIB de Francia finalmente no se mantuvo estable
El PIB de Francia finalmente no se mantuvo estable, sino que se contrajo un 0,1 % entre enero y marzo, mientras que el de Italia creció un 0,3 %, una décima más de lo estimado inicialmente.
España volvió a ser la que más creció dentro del grupo, con una expansión del 0,6 %; en tanto que el PIB alemán creció un 0,3 % y el de Países Bajos un 0,1 %. En todos los casos en línea con el cálculo preliminar.
En el conjunto de la UE, Dinamarca registró la mayor tasa de crecimiento trimestral, con un 1,9 %, seguida de Estonia y Malta, ambas con un avance del 1,1 %.
Por el contrario, Irlanda (-12,1 %), junto a Lituania (-0,3 %), Suecia (-0,2 %) y Francia (-0,1 %), observaron los principales descensos de su PIB.
A su vez, por componentes, las exportaciones lastraron el crecimiento tanto en la eurozona como en la UE, restando 0,3 y 0,2 puntos porcentuales a la tasa, respectivamente; seguidas de la formación de capital fijo, que descontó 0,1 puntos en ambos casos; y los cambios en los inventarios (-0,1 puntos en la eurozona y sin efecto en la UE).
Por el contrario, los principales apoyos a la economía vinieron del consumo privado y el gasto público, que sumaron en ambos casos 0,1 puntos porcentuales, tanto en el área del euro como en los Veintisiete.
Empleo
Por otra parte, la tasa de empleo aumentó un 0,1 % en la eurozona y se mantuvo estable en la Unión Europea en comparación con el trimestre previo, lo que supone una ralentización de la creación de puestos de trabajo con respecto al avance del 0,2 % registrado en ambas zonas en el trimestre precedente.
En concreto, en la UE había en el primer trimestre 221,2 millones de personas con empleo, de las cuales 176,3 millones residían en los países del euro.
En España, el incremento del empleo se situó por encima de la media, en el 0,3 %, en un trimestre en el que las tasas más altas de creación de puestos de trabajo se dieron en Lituania (1,8 %), Malta (1,0 %) y Estonia (0,9 %); mientras que los principales descensos se observaron en Rumanía (-0,1 %), Irlanda (-0,8 %) y Portugal (-0,4 %).
