El Tesoro Público español ha colocado este jueves 5.488 millones de euros en cuatro denominaciones distintas de deuda a medio y largo plazo que, en casi todos los casos menos en uno, han salido a un interés superior.
Según los datos de la puja, la segunda de septiembre, la mayor parte del importe colocado, 1.918 millones de euros, han sido en unas obligaciones a siete años, que se han colocado a un interés inferior, del 2,737 %, frente al 2,755 % previo.
Por otro lado, se han vendido otros 1.555 millones en obligaciones a diez años, pero con una vida residual de dos años y once meses.
En este caso, la rentabilidad marginal ofrecida se ha elevado hasta el 2,209 %, desde el 2,171 % anterior.
Asimismo, se han vendido 1.480 millones de euros en unas obligaciones a treinta años, pero con una vida residual de once años y cinco meses. El interés aplicado ha crecido hasta el 3,428 %, frente al 3,205 % previo.
El Tesoro ha adjudicado otros 535 millones en obligaciones a quince años
Por último, el Tesoro ha adjudicado otros 535 millones de euros en obligaciones a quince años indexadas a la inflación, pero con una vida residual de cinco años y tres meses, con un rendimiento del 0,885 %, también superior al 0,818 % anterior.
La subastas se ha llevado a cabo después de que en las últimas sesiones, la rentabilidad de la deuda a muy largo plazo se haya elevado con fuerza a nivel global.
En concreto, la de Japón o Reino Unido a treinta años han alcanzado máximos, en un contexto de aumento de la inflación, de déficits fiscales en expansión, además de unos volúmenes de emisiones que han acomedido tanto Estados como empresas, y que han marcado récord en las últimas sesiones, según los expertos.
En la subasta, la demanda por parte de los inversores ha superado los 11.615 millones de euros. De esta manera, la ratio de la puja -diferencia entre lo solicitado y lo finalmente colocado- es de 2,11 veces.
La puja es la segunda que celebra el Tesoro esta semana, ya que el martes vendió 5.768 millones de euros en letras a seis y doce meses con un interés marginal superior, que, en el caso de estas últimas, rozó el 2 %.
