El Tesoro Público español ha colocado este jueves 6.482 millones de euros en cuatro denominaciones distintas de bonos y obligaciones del Estado que, en casi todos los casos menos en uno, han salido con una rentabilidad menor, y en la que ha recibido una fuerte demanda por parte de los inversores.
Además, el importe colocado en la puja de hoy, esos 6.482 millones de euros, se ha situado en la parte alta del objetivo previsto por el Tesoro, que oscilaba entre los 5.250 y los 6.750 millones.
Según los datos de la subasta, del total del importe colocado, la mayor parte, 2.367 millones de euros, ha sido en bonos a siete años, cuya rentabilidad marginal ha alcanzado el 2,910 %, inferior al 2,943 % previo.
Asimismo, el Tesoro ha vendido otros 1.939 millones de euros en obligaciones a diez años, pero con una vida residual de nueve años y nueve meses.
La subasta es la segunda que ha acometido el Tesoro esta semana
El rendimiento marginal, en este caso, ha subido al 3,226 %, desde el 3,204 % previo.
Por otro lado, en bonos a tres años, el importe colocado entre los inversores es de 1.531 millones de euros. El rendimiento se ha reducido levemente, hasta el 2,346 % (2,348 % anterior).
Por último, España ha adjudicado 645 millones de euros en unas obligaciones indexadas a la inflación a quince años, pero con una vida residual de siete años y diez meses.
En este caso, la rentabilidad es del 1,085 %, también menor al 1,280 % anterior.
En esta puja, la demanda por parte de los inversores ha alcanzado los 14.228 millones de euros, con lo que la ratio de la subasta -diferencia entre lo solicitado y lo finalmente colocado- es de 2,1 veces.
La subasta de hoy ha sido la segunda que ha acometido el Tesoro esta semana, ya que el martes vendió otros 6.134 millones de euros en letras a seis meses y un año, en la que redujo levemente su interés.
En las letras a doce meses, el interés cayó al 2,039 %, y en letras a seis meses, al 1,973 %.
