El presidente de la patronal Foment, Josep Sánchez Llibre, ha criticado este pasado viernes los intentos de «erosionar la reputación» de la farmacéutica Grifols y ha «saludado positivamente» la declaración del expresidente de la CNMV Rodrigo Buenaventura, para quien los informes de Gotham eran «ilógicos» y pretendían provocar la quiebra de la empresa.
Foment ha instado en un comunicado a las autoridades competentes a «continuar la investigación con el máximo rigor y, en su caso, sancionar con ejemplaridad las prácticas especulativas y fraudulentas que atentan contra la libre competencia y la seguridad jurídica de nuestras empresas».
Buenaventura «se ha mostrado contundente a la hora de señalar que Gotham había dado información engañosa y tergiversada» sobre Grifols, ha afirmado la patronal catalana.
La multinacional farmacéutica «no es solo una empresa líder, sino un símbolo del modelo industrial y de internacionalización empresarial catalán», ha agregado la entidad.
«El intento de destruir su valor bursátil a través de mecanismos de desinformación representa también un ataque al conjunto de nuestro tejido productivo», considera Foment, que ha recalcado su «más firme respaldo» a la compañía.
Grifols, más de un año de debacle en Bolsa

La multinacional de hemoderivados Grifols acumula una caída en bolsa de más del 34%, más de un año después de que el fondo bajista Gotham City Research iniciara un ataque contra la compañía, a la que acusó de haber maquillado sus cuentas, y tras la opa fallida entre los accionistas de la familia Grifols y el fondo Brookfield.
Las acciones de la empresa catalana cotizaban a 14,24 euros el 8 de enero de 2024, un día antes de que comenzara una tormenta de la que Grifols aún no se ha recuperado. Este viernes, 9 de mayo, sus títulos cerraron a 8,13 euros, 6,11 euros menos, el 43% menos
Gotham publicó el 9 de enero de 2024 un informe en el que aseguraba que Grifols manipuló la deuda y el resultado bruto de explotación (Ebitda) para «reducir artificialmente el apalancamiento en seis veces», unas acusaciones que llegaron a hundir el precio de la acción hasta más de un 42 % en la sesión de aquella jornada.
Desde entonces, la empresa ha luchado por recuperar su credibilidad. Un mes después del primer embate del fondo bajista, la multinacional anunció la incorporación de Nacho Abia como primer ejecutivo y la familia Grifols tomó la decisión histórica de dejar sus funciones en el comité directivo. Las cosas no han ido mejor y la sombra de la duda sigue persiguiendo a la empresa catalana que ahora defiende Foment.