La empresa Grifols ha arrancado el año con tono positivo y avanzando sobre niveles técnicos relevantes. Tras pasar buena parte de los dos últimos meses de 2025 intentando consolidarse por encima de la media móvil de 200 sesiones sin éxito, el valor comienza a dar señales más constructivas.
La clave estaba en superar la resistencia situada en los 11,13 euros, un nivel que está logrando franquear en la sesión actual. Este movimiento mejora sensiblemente su aspecto técnico y permite plantear un escenario de continuidad alcista, con un primer objetivo en la zona de los 11,79 euros. Si el precio de Grifols consigue cerrar por encima de ese nivel, la señal se vería como aún más sólida y apuntaría a una recuperación de mayor calado.
Por otro lado, En ese contexto, no se puede descartar un ataque a los máximos anuales marcados en julio, en etorno a los 13,54 euros, lo que supondría un cambio relevante en la tendencia de fondo del valor.
En el lado negativo, el soporte clave a vigilar se sitúa en los 9,91 euros. La pérdida de este nivel deterioraría de forma notable el escenario técnico y obligaría a replantear las expectativas de recuperación en el corto y medio plazo.
