El ministro de Industria, Jordi Hereu, ha asegurado este miércoles que su departamento, a la espera de conocer las decisiones que adopte la empresa Tubos Reunidos ante la delicada situación que atraviesa, «ayudará proactivamente al mantenimiento» de su capacidad productiva. Esas declaraciones parecen más vanas que reales, porque nafiez
Hereu se ha referido a la situación de Tubos Reunidos, que, afectada por los aranceles de la Administración Trump, ha anunciado despidos en sus plantas de Trapagaran (Vizcaya) y Amurrio (Álava), antes de participar en Bilbao en el VIII Congreso Nacional del Sector Industrial, donde este mediodía el rey Felipe VI entrega los primeros Premios Nacionales de Industria.
Hereu ni siquiera garantiza el apoyo financiero de la Sepi y apuna más a una declaración genérica de «transformación industrial’ de Tubos Reunidos
Preguntado por la posibilidad de una eventual refinanciación de la deuda de Tubos Reunidos, de la que la SEPI es acreedor, Hereu ha señalado que además del apoyo financiero a empresas en crisis, «se tiene que apoyar en la diversificación -de mercados y productos- y en la transformación industrial».
El ministro ha abogado en este caso por esperar a que la dirección comunique a los sindicatos el alcance del ERE anunciado y adopte decisiones en relación a su capacidad productiva.
Según ha asegurado, el Ministerio estará «para intentar ayudar proactivamente al mantenimiento de la capacidad productiva». «De acuerdo con el Gobierno Vasco nos pondremos a trabajar», ha añadido.
Hereu ha insistido en que su departamento tiene que estar «a la espera de las decisiones que tome la empresa para abordar proactivamente la necesaria defensa de la capacidad productiva y del empleo» y que tendrán que sentarse «a trabajar conjuntamente para abordar» la situación.
Los aranceles y las malas relaciones de España con Estados Unidos
El ministro ha considerado que Tubos reunidos es ejemplo de empresa en la que se presentan «nuevos retos en la política comercial», en un contexto geopolítico con una nueva política arancelaria, en el que compañías exportadoras «viven momentos dificultad», a lo que habría que añadir las malas relaciones del Gobierno de Sánchez con el estadounidense presidido por Donald Trump.
Con estas empresas muy dependientes del mercado norteamericano, según ha indicado, el Ministerio quiere «estar» para minimizar los efectos negativos e impulsar oportunidades mediante la diversificación de mercados y también de productos.
«Y ponemos a disposición -ha añadido- los instrumentos de apoyo financiero para apoyar a estos procesos de transformación».
En el marco del Congreso Nacional del Sector Industrial, en el que participan hoy y mañana en Bilbao más de 1.800 profesionales y 90 ponentes, el ministro ha destacado «el papel trascendental» de la industria en el crecimiento económico, social y territorial.
Ha señalado que la apuesta de España y Europa es trabajar por un proceso de reindustrialización entre «todos», en colaboración entre el Gobierno de España, el Gobierno Vasco y las autoridades locales, así como entre agentes públicos y privados.
A su juicio, en el actual contexto geopolítico «no habrá una Europa fuerte en el presente ni en el futuro si no somos capaces de relocalizar actividad productiva en Europa, si no somos capaces de afrontar un proceso de reindustrialización tras décadas de procesos de deslocalización».
